HAZ ALGO BUENO POR OTRA PERSONA...Y NO SE LO CUENTES A NADIE
Richard Carlson
Aunque muchos de nosotros hacemos a menudo cosas buenas por otras personas,
es casi seguro que mencionamos nuestros actos de bondad ante alguien más,
buscando secretamente su aprobación.
El hecho de compartir con otros nuestra bondad o generosidad, hace
que nos sintamos personas consideradas, nos recuerda lo buenos que somos y
cuánto merecemos la amabilidad de los demás.
Aunque todos los actos de bondad son inherentemente maravillosos, existe
algo todavía más mágico en hacer algo considerado por alguien y no decírselo
a nadie, nunca. Siempre nos sentimos bien cuando damos algo a otras
personas. En lugar de diluir los sentimientos positivos hablándoles a otros
de tu bondad, al guardarla para ti mismo retienes la totalidad de esos
sentimientos positivos.
Es cierto que uno debería dar por el simple hecho de dar, no para
recibir algo a cambio. Y eso es precisamente lo que haces cuando no hablas
de tu bondad ante otras personas: tu recompensa son las agradables
sensaciones que se derivan del acto de dar. La próxima vez que hagas algo
bueno por alguien, guárdatelo para ti y deléitate en el abundante júbilo de
dar.