La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación entre la criatura y su Creador".
"Hemos de orar con frecuencia, pero debemos redoblar nuestras oraciones en las horas de prueba, en los momentos en que sentimos el ataque de la tentación
Miro hacia el futuro y de repente sube esa sensación de estar saltando al vacío sin paracaídas... Pero es una caída arrastrada por el viento, así que, no tengo ni idea de adonde voy a aterrizar.
Solo sé que, caiga donde caiga, seguiré mi nuevo camino, sin querer volver al punto desde donde me tiré.