El papel es una manifestación artesanal que perdura en la actualidad con gran relevancia en la mayoría de las tradiciones y festividades de México.
cada centímetro de papel, doblez tras doblez, las manos del artesano acarician el suave material. Sin mucha presión, con golpes firmes muy finos, concentrado en la armonía que deben tener sus manos con el pliego de color, va tomando forma, se expande y salta a la vista la figura en el papel picado, una tradición milenaria mexicana.
El papel es una manifestación artesanal que perdura en la actualidad con gran relevancia en la mayoría de las tradiciones y festividades de México. Su uso ha permanecido desde la época de las antiguas civilizaciones del país, llegando a consolidarse y diversificarse en su producción, a través de diferentes técnicas para su elaboración.
Como ejemplo, los aztecas hacían adornos y vestimentas sagradas con papel sagrado que les permitía dar la forma deseada, decorarlo, teñirlo y representar las imágenes de sus dioses, pintando figuras y símbolos sobre el papel con ulli (hule) derretido. Sin embargo, con la llegada de los españoles hubo influencias hacia las formas culturales, involucrándose también, con el paso del tiempo, otras culturas como la oriental. Así la producción artesanal tomó otras variantes.
Para El Día de Muertos, los mexicanos utilizan esta técnica para armar enormes festones de colores que, con figuras de esqueletos o flores decorarán la celebración.