No existe amor en paz.
Siempre viene acompañado
de agonías, éxtasis, alegrías
intensas y tristezas profundas.
No existe el amor, sino las pruebas de amor,
y la prueba de amor a aquel que amamos
es dejarlo vivir libremente.
El amor depara dos máximas
adversidades de opuesto signo:
amar a quien no nos ama y ser
amados por quien no podemos amar.
Donde hay fe hay amor, donde hay
amor hay paz, donde hay paz esta Dios
y donde está dios no falta nada.