dice Dios:"dame tu corazòn"...
y luego en respuesta a mi perplejidad,
le oigo decir:
donde esta tu tesoro,
allí esta tu corazón.
mis tesoros.... helos aquí:
personas....
lugares....
ocupaciones....
cosas.....
esperiencia del pasado....
esperanzas y sueños del futuro....
tomo cada uno de esos tesoros,
le digo unas palabras
y lo pongo en presencia del Señor...
¿de que modo le voy a dar dichos tesoros?
mientras mi corazón descanse
en pasados tesoros,
estaré fosilado y muerto,
pues la vida está sólo en el presente.
así pues, me desprendo
de cada uno de esos pasados tesoros,
de esos "dorados" ayeres.
y a cada uno les explico que
aunque le estoy sumamente agradecido
por haber entrado en mi vida,
ahora debe salir de ella...
de lo contrario, mi corazón
no aprenderá jamás a amar el presente..
"HAGASE LA VOLUNTAD DE DIOS"
observando el efecto que ello produce en mi...
sabiendo en el fondo de mi alma
que Dios solamente puede desear mi bien....