Un muchacho entró con paso
firme
a la joyería y pidió que le
mostraran el
mejor anillo
de compromiso que tuvieran.
El joyero le presentó uno.
La hermosa piedra solitaria
brillaba como un diminuto
sol
resplandeciente.
El muchacho contempló el anillo
y con una sonrisa lo aprobó,
luego pidió el precio y se disponía a
pagarlo
cuando...
Se va usted a casar pronto?
- Le preguntó el joyero.
No! - respondió
el muchacho
- Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa
del joyero
divirtió al comprador.
Es para mi mamá
-
dijo el muchacho -
Cuando yo iba a nacer estuvo sola;
alguien le consejo que me matara
antes de que naciera, así se
evitaría
problemas.
Pero ella se negó y me dio el don de la vida.
Y tuvo muchos problemas... muchos!.
Fue padre y madre para mí,
fue amiga y hermana, y fue mi
maestra.
Me hizo ser lo que soy.
Ahora que puedo
le compro
este anillo de compromiso.
Ella nunca tuvo uno.
Yo se lo doy como promesa
de que si ella hizo todo por mí,
ahora yo haré
todo por ella.
Quizás después entregue otro anillo
de
compromiso. Pero será el segundo.
El joyero no dijo
nada,
solamente ordenó a
su cajera que hiciera al
muchacho el descuento
que se hacía
nada más a los
clientes
importantes.
Que nuestro Señor Jesucristo
bendiga
abundantemente a cada una de
las madres que
viven una vida
llena de amor, entrega y sacrificio
por su
familia y su hogar.
"Hijo mío, escucha las correcciones
de tu padre y no abandones las
enseñanzas de
tu madre.
Adornarán tu cabeza como una
diadema;
adornarán tu cuello como un collar" Proverbios
Bendiociones!!!