Amígate
Una manera de reducir tu nivel de estrés es luchar contra él. Otra opción es amigarte.
Cuanto más luchas contra él, más estresante se torna. Ten presente, por lo tanto, que no debes pelear con el estrés.
En realidad puedes decidir agradecer y aceptar todo lo que esté sucediendo, sea lo que fuere. Tan pronto como lo haces, te ubicas en una posición de poder y control.
Aceptando la situación de estrés, en lugar de escapar o luchar contra ella, cuentas con más alternativas. Consigues aprovechar lo que sea que esté aconteciendo, y enfocarlo en dirección a un objetivo que valga la pena.
Aceptar que estás ante una situación complicada no significa estar a favor de que la misma continúe en el tiempo. Significa que estás listo para, claramente, observar la realidad y lidiar con ella.
En lugar de empeorar el estrés luchando contra él, muévete tranquila y confiadamente para aprovecharlo al máximo. Decide no permitir que llegue a ti, y podrás conseguir tanto más.
Gabriel Sandler
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