Todos sabemos amar, pues hemos nacido con ese don. Algunas personas lo
practican naturalmente bien, pero la mayoría tiene que reaprender, recordar cómo
se ama, y todos, sin excepción, tenemos que quemarnos en la hoguera de nuestras
emociones pasadas, revivir algunas alegrías y dolores, malos momentos y
recuperación, hasta conseguir ver el hilo conductor que hay detrás de cada nuevo
encuentro; sí, hay un hilo...
PAULO COELHO
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