Miro el paisaje de tu cuerpo, la luna que mengua en tu cintura, los zafiros de tus ojos y la luz que nace en los rincones del universo.
Tengo un ejército de dones para cuidar de tu cielo, una pasión de volcán y mil noches para amar.
Quiero ser la tiara que corone tu alma, el fuego que arda en tus venas y un cortejo de silencios que abrigue tu boca en los sueños.
Tu sonrisa de flor tibetana es el perfume de mis mañanas, la ofrenda de tu boca el templo de tus besos.
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