Docenario guadalupano
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Docenario guadalupano 12 agosto 2011
Docenario guadalupano Por el padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita Dios y María nos invitan a descansar El mes de agosto se caracteriza, a nivel internacional y al menos en la mayor parte del mundo, por ser un mes en que se descansa y se toman vacaciones. Tan es así que el Papa se traslada a Castel Gandolfo en Roma y él mismo se reunirá dentro de unos días con los jóvenes del mundo en Madrid, del 18 al 21 de éste. El tema es muy interesante y hay que estar al pendiente. Este mismo mes nos da varias oportunidades de descansar devotamente gracias a las celebraciones marianas: 2 de agosto, Nuestra Señora de los Ángeles; 5, la celebración en Roma de Nuestra Señora de las Nieves, aniversario de la dedicación del primer templo cristiano edificado en honor de María y conocido como Santa María la Mayor; el 15, la Asunción, y el 22, el Reinado de María. Aquí en Yucatán son innumerables las fiestas para María, desde Tetiz e Izamal hasta otras muchas en el entorno yucateco para celebrar estas glorias de María. Oremos en este mes por nuestro Estado ante la secuela de los acontecimientos desagradables y violentos del mes pasado sin que haya habido avances en impartición de justicia, por los aciertos que haya habido en torno al informe ciudadano de la señora Gobernadora y por quienes regresan a clases y están involucrad@s en nuestro sistema escolar. Las consideraciones de este día serán sobre los descansos que Dios y María nos facilitan, ofrecen y nosotros gozamos y que Ellos mismos viven en su eternidad —las Tres Divinas Personas— y la Santísima Virgen y estas mismas personas en sus relaciones con nosotros…
Primera consideración: Dios es eternamente feliz y vive su propio descanso…. Nos podemos imaginar cómo las Tres Divinas Personas son felices eternamente… En ese sentido no necesitarían ningún descanso extra al ser eternamente felices. La Biblia, en sus inicios, dice que después de la creación Dios descansó después de su arduo trabajo creativo… Regocijémonos en este Dios que nos da cada domingo para descansar con Él y los nuestros y recordemos todos los descansos que nos ha proporcionado a través de nuestra vida (Gén 2, 2-3). Jaculatoria apropiada: Dios creativo, Dios eterno, que eres feliz siendo bueno; enséñanos a descansar y a vivir en tus consuelos…
Segunda consideración: En su ministerio y sus muchos servicios Jesús llevaba a descansar a sus amigos… Vemos en el Evangelio de San Marcos (6, 30-34), que nos narra tantos servicios de Jesús, que después de muchos de éstos llevó a sus amigos a descansar aunque prácticamente no pudieron hacerlo por la cantidad de personas que los buscaban. También descansaban cuando iban a casa de Marta, María y Lázaro (Mt 21, 17; Lc 10, 38-42 y Jn 11, 1-2). Aprendamos de ellos a descansar con Jesús, y de Jesús, aprendamos a brindar a otr@s la posibilidad de tener descansos fructuosos y creativos como quienes hacen Ejercicios Ignacianos o retiros en vacaciones….
Tercera consideración: La Sagrada Familia y sus descansos… Como toda familia israelita, la familia de Jesús, María y José debían asistir a la sinagoga los sábados y dedicar ese día a alabar al Dios de Israel que les mandaba que así lo realizaran con lo que, a la vez, hacían un alto en los deberes de cada día y reparaban las fuerzas gastadas durante la semana. Por otro lado asistían cada año, al menos, a las fiestas de la Pascua en Jerusalén, con lo que descansaban de otra manera (Lc 2, 41-42). Participaban en otras celebraciones del pueblo como los matrimonios, según nos consta en las bodas de Caná (Jn 2, 1-12). Aprendamos de Ellos a descansar y reponer nuestras fuerzas creativa y religiosamente en nuestro día de descanso semanal… Pidamos por los que, por circunstancias injustas, no pueden descansar…
Cuarta consideración: En el Tepeyac Dios y María inician un descanso sin igual para el pueblo nahua que estaba a punto de desmoronarse… En el tiempo en que María vino al Tepeyac los indígenas estaban dominados y al borde de la desesperación… Y los españoles, representados por la cabeza de la Iglesia, el obispo Zumárraga, pedían una intervención inmediata del rey para solucionar tantos problemas. Al manifestarse la Virgen a Juan Diego “con todo su amor y compasión y para auxiliarlos y defenderlos” entra una gran paz en la gran Tenochtitlán. El mismo Juan Diego recibe gran descanso al saber que la Virgen le iba a devolver la salud a su tío como lo hizo en realidad. En su lengua y muy cordial y cercano, una vez terminada la segunda entrevista con Ella, le dice a la Virgen al despedirse: “Entretanto descansa un poquito…” (Nican Mopohua 66). Ella habrá sonreído ante la cortesía tan simpática y filial de Juan Diego… Ella nos ayuda a descansar con sus cuidados maternales…
Quinta consideración: Llamados a descansar eternamente con Dios, María, l@s Sant@s... Agradezcamos infinitamente a Dios que Él nos esté preparando un descanso eterno con Él. Vamos a imaginar la dicha total que tendremos con Él, María y tod@s l@s que vivieron unid@s de muchas maneras a Cristo en esta historia. En nuestra religiosidad popular cuando alguien muere le decimos a Dios: “Dale, Señor, el descanso eterno, y brille para él-ella la luz eterna… Que descanse en paz”. Preparémonos, con la ayuda de nuestra Madre, a este descanso eterno… Apoyos bíblicos… Además de los ya ofrecidos: Salmo 147 y Apoc 21, 9-27 y 22, 1-5. Discípul@s y misioner@s para la gloria de Dios y de Santa María de Guadalupe. |