Tu beso fue en mis labios de un dulzor refrescante. Sensación de agua viva y moras negras me dió tu boca amante.
... Cansada me acosté sobre los pastos con tu abrazo tendido, por apoyo. Y me cayó tu beso entre los labios, como un fruto maduro de la selva o un lavado guijarro del arroyo.
... Tengo sed otra vez, amado mío. Dame tu beso fresco tal como una piedrezuela del río.