María , madre de Dios y madre mía
de espíritu celestial
en este lejano viento invernal
yo te vengo a obsequiar
mi jardín de ilusiones y un puñado de rosas
que dejaré para ti en esta pequeña prosa
Madre de todos los hombres
que al pronunciar tu nombre
estallan sentimientos jubilosos
y ese amor que de arrebato cubren los ojos
Me he forjado en tu dolor y en tu llanto
me arropaste con tu manto
cuando todo en mí era miedo y espanto
Virgen que tienes el alma
colmada de amor para quien te clama
tiendes la mano materna
ante el dolor y la pena
LLevas en tus pies rojas flores
y en tu frente una corona de azahares
extiendo ante ti mi mano vacilante
me arrabata tu luz en este instante
pronuncio tu nombre en suave murmullo
plegaria que ahoga mi voz como un pájaro su arrullo
María llenaste mi alma de canciones
y en esta colorida primavera
nacerá una flor que llevará tu nombre