Quiero empezar el día reafirmando
que para Dios no hay imposibles.
Amig@s, con el corazón en las manos
les pido que me ayuden en oración por
la sanidad de mi hijo Jamil
quien fue recluido en el hospital
en esta madrugada; pues tuvo
un desmayo que me hizo recordar
con pena ese mismo suseso
que tuvo cuando pequeñito.
No podria expresarle mi dolor tan
inmenso porque el dolor
de madre es indescriptible.
Gracias por su fé y unión
con nosotros.
Alex & Odris la mamá de Jamil Armando