A veces nos sentimos tristes, melancólicas,
poco valoradas, utilizadas, porque la relación que
llevamos con nuestra pareja no esta del todo bien,
o simplemente estás sola en busca de un amor que
te transforme, que te llene, y que te haga sentir viva!,
y tratamos de llenar ese vacío con una nueva ilusión de amor...
Y por el afán de llenar rápidamente ese vacío nos
equivocamos al relacionarnos con un hombre
casado... entonces nos convertimos en "la otra"
porque te ha hecho sentir importante, porque te
dice palabras dulces, te dice cuan hermosa eres,
(o sea te habla de lo que es obvio, que el se da cuenta
que careces), respetada, (porque te habla correctamente,
no te juzga, te acepta como eres) o quizás protegida
(porque es un hombre que tiene solvencia económica,
porque es maduro, porque te trata como a su "niña" etc.).
El te dice que no está bien con su esposa, que no lo
comprende, que discuten, en fin... te pinta un
matrimonio desastroso... (dentro de él, lo que quiere
obtener, es hacerte suya!... es demostrarse que
aún es capaz de conquistar, pero no piensa dejar
a su mujer, ni a su familia, tiene claro,
"no involucrarse sentimentalmente").
Tú te sientes muy atraída, y no te importa el que
tenga una esposa... porque te sientes enamorada,
y estás dispuesta a todo... y por supuesto crees
que si el te mintiera no estaría ahí contigo,
pero te has preguntado entonces ¿Por qué no se ha divorciado?...
Está claro, porque solo desea una aventura contigo,
por supuesto te dirá, que ella no le quiere dar el
divorcio, o cualquier pretexto con tal de salirse
con la suya... los hombres son bien diferentes
a nosotras, ellos son carnales... mientras que
nosotros somos románticas, amorosas, tiernas,
ellos pueden tener sexo con otra mujer sin estar enamorados...
Mientras que nosotras "hacemos el amor" porque
amamos, no tenemos "sexo"... nosotras lloramos
y decimos lo que sentimos, ellos no demuestran
sus sentimientos y se muestran duros y fuertes,
nosotras que tenemos eso que le llamamos un
sexto sentido casi siempre terminamos por
descubrirlos… ellos cuando son infieles, son
poco suspicaces, cometen errores...
Así, que si tu ahora estás en esa encrucijada de tener
una relación con un hombre casado valora la
situación, si bien te va, pasarás días excelentes
con él, te comprará cosas, te hablará
con amor, habrá sexo apasionado... etc.
Pero nunca dejarás de ser la otra... si son
descubiertos... en ti, y sólo en ti, quedará el
cargo de conciencia de saber que has destruido
un matrimonio, que has deshecho una familia,
y habrás dejado un daño irreparable...te sentirás
juzgada ante la sociedad por los pocos valores
que has demostrado tener... ante los ojos de Dios
porque has faltado a un sacramento, pero sobre
todo te habrás fallado a ti misma porque no
supiste darte tu lugar ni valorarte, después de
esto... tarde que temprano la vida te lo cobrará... Ahora dime...
¿Quieres seguir siendo la otra?
D/A