Amén así sea.
Señor Dios Todo Poderoso te imploramos que reprendas todo espíritu de pobreza y miseria en tu Iglesia en nosotros tus hijos, Dios Eterno tu palabra nos dice que todo lo que atemos en la tierra será atado en el reino de los cielos, y todo lo que desatemos en la tierra, será desatado en el reino de los cielos.
Es por eso que hoy desatamos y liberamos en tu precioso nombre bendición, prosperidad, abundancia en todo y liberamos fuentes laborales un trabajo para todo aquel que no tiene empleo, y que por esa razón se ha atrasado en sus compromisos adquiridos con anterioridad, desatamos y liberamos ingresos económicos abundantes para toda la iglesia, para todos los que están confiando en ti Señor trabajo para tus hijos amado y bendito Salvador.
Atamos en tu precioso Nombre todo espíritu destructivo inmundo de miseria y pobreza, todo ataque de satanás queda cancelado por el poder que hay en ti Señor, toda obra del maligno está cancelada desde ahora y para siempre amén.
Señor sabemos que veremos tu gloria preciosa, Señor nos dices en tu bendita palabra.
San Juan 11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Señor te creemos, personalmente te creo y te ruego que nos permitas ver tu preciosa gloria en todo aquello que te hemos pedido y rogado en oración, en esa oración de fe en la oración del justo que es la que puede mucho, por amor de tu bendito nombre te lo imploro en el Nombre de mi Señor Jesucristo amén.
Somos libres de toda atadura el yugo se pudre ahora mismo, caen las cadenas de opresión, son rotas por el Poder que hay en ti, los grilletes son desmenuzados desde ahora y para siempre en tu precioso nombre lo declaramos por fe, tú Señor rompes el yugo lo pudres ahora, lo cancelas y nos liberas prosperándonos ahora abundantemente, Señor bendito y divino apresúrate a socorrernos.
A tu Nombre sea la gloria, te creemos Señor veremos tu gloria preciosa en nuestra economía, Señor ahora mismo te estás glorificando bendito es tu Nombre desde ahora y para siempre amén.
Todo lo ruego en el nombre de mi Señor Jesucristo amén.
María Elena de Lambaren