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General: NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
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De: nania2 (Mensaje original) |
Enviado: 05/06/2021 09:28 |
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“Novena a Nuestra Señora De Guadalupe”
Oración para todos los días:
Puesto de rodillas delante de María Santísima, hecha la Señal de la Cruz, se dice el siguiente: Acto de Contrición “Señor
mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por
ser vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de
todo corazón haberos ofendido. Propongo enmendarme y confesarme a su
tiempo y ofrezco cuanto hiciere en satisfacción de mis pecados, y confío
por vuestra bondad y misericordia infinita, que me perdonaréis y me
daréis gracia para nunca más pecar. Así lo espero por intercesión de mi
Madre, nuestra Señora la Virgen de Guadalupe. Amén. “ Hágase la petición: … Récese cuatro Salves en memoria de las cuatro apariciones y luego se reza la oración de cada día. Primer Día “¡Oh Santísima Señora de Guadalupe! Esa corona con que ciñes tus
sagradas sienes publica que eres Reina del Universo. Lo eres, Señora,
pues como Hija, como Madre y como Esposa del Altísimo tienes absoluto
poder y justísimo derecho sobre todas las criaturas. Siendo esto así, yo también soy tuyo; también pertenezco a ti por mil
títulos; pero no me contento con ser tuyo por tan alta jurisdicción que
tienes sobre todos; quiero ser tuyo por otro título más, esto es, por
elección de mi voluntad. Ved que, aquí postrado delante del trono de tu Majestad, te elijo por
mi Reina y mi Señora, y con este motivo quiero doblar el señorío y
dominio que tienes sobre mí; quiero depender de ti y quiero que los
designios que tiene de mí la Providencia divina, pasen por tus manos.
Dispón de mí como te agrade; los sucesos y lances de mi vida quiero que
todos corran por tu cuenta. Confío en tu benignidad, que todos se
enderezarán al bien de mi alma y honra y gloria de aquel Señor que tanto
complace al mundo. Amén. Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria. Segundo Día ¡Oh Santísima Virgen de Guadalupe! ¡Qué bien se conoce que eres
Abogada nuestra en el tribunal de Dios, pues esas hermosísimas manos que
jamás dejan de beneficiarnos las juntas ante el pecho en ademán de
quien suplica y ruega, dándonos con esto a ver que desde el trono de
gloria como Reina de los Ángeles y hombres haces también oficio de
abogada, rogando y procurando a favor nuestro. ¿Con qué afectos de reconocimiento y gratitud podré pagar tanta
fineza? Siendo que no hay en todo mi corazón suficiente caudal para
pagarlo. A ti recurro para que me enriquezcas con los dones preciosos de una
caridad ardiente y fervorosa, de una humildad profunda y de una
obediencia pronta al Señor. Esfuerza tus súplicas, multiplica tus ruegos, y no ceses de pedir al
Todopoderoso me haga suyo y me conceda ir a darte las gracias por el
feliz éxito de tu intermediación en la gloria. Amén. Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria. Tercer Día ¡Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! ¡Qué puedo creer al verte
cercada de los rayos del sol, sino que estás íntimamente unida al Sol de
la Divinidad, que no hay en tu casa ninguna cosa que no sea luz, que no
sea gracia y que no sea santidad! ¡Qué puedo creer sino que estás anegada en el piélago de las divinas
perfecciones y atributos, y que Dios te tiene siempre en su Corazón! Sea
para bien, Señora, tan alta felicidad. Yo, entre tanto, arrebatado del gozo que ello me causa, me presento
delante del trono de tu soberanía, suplicándote te dignes enviar uno de
tus ardientes rayos hacia mi corazón: ilumina con su luz mi
entendimiento; enciende con su luz mi voluntad; haz que acabe yo de
persuadirme de que vivo engañado todo el tiempo que no empleo en amarte
ti y en amar a mi Dios: haz que acabe de persuadirme que me engaño
miserablemente cuando amo alguna cosa que no sea mi Dios y cuando no te
amo a Ti por Dios. Amén. Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria. Cuarto Día ¡Oh Santísima María de Guadalupe! Si un ángel del cielo tiene por
honra tan grande suya estar a tus pies y que en prueba de su gozo abre
los brazos y extiende las alas para formar con ellas repisa a tu
Majestad, ¿qué deberé yo hacer para manifestar mi veneración a tu
persona, no ya la cabeza, ni los brazos, sino mi corazón y mi alma para
santificándola con tus divinas plantas se haga trono digno de tu
soberanía? Dígnate, Señora, de admitir este obsequio; no lo desprecies por
indigno a tu soberanía, pues el mérito que le falta por mi miseria y
pobreza lo recompenso con la buena voluntad y deseo Entra a registrar mi corazón y verás que no lo mueven otras alas sino
las del deseo de ser tuyo y el temor de ofender a tu Hijo divinísimo.
Forma trono de mi corazón, y ya no se envilecerá dándole entrada a la
culpa y haciéndose esclavo del demonio. Haz que no vivan en él sino
Jesús y María. Amén.
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De: karmyna |
Enviado: 06/06/2021 00:30 |
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