El verdadero amor no se atenúa, se hace más fuerte. Con esa fuerza el uno muere por el bienestar del otro. Si esto es así en los dos, ambos son felices y no necesitan nada más que a su compañero, ya que uno cuida del otro por encima de todo y se transmiten esa alegría de vivir JUNTOS . Ahí entonces es cuando se alcanza el amor de verdad, cuando no importa nada más que compartir la misma felicidad siendo ellos mismos los que se provoquen esta sensación.
A/D