Lo que damos vuelve a nosotros
Según esta ley, nosotros somos como emisoras de radio, que emitimos y recibimos energía,(vibramos), y sintonizamos con los otros, con nosotros mismos, y con los acontecimientos vitales, acordes con la frecuencia en la que fluimos. Así ha de entenderse lo de que: "Lo que damos, vuelve a nosotros." Efectivamente: Si lanzamos al cosmos, desarmonía, o frustración, recibiremos lo mismo, situaciones disarmónicas o frustrantes, que prorrogarán nuestro estado de sufrimiento, y anclarán nuestra evolución. El cosmos, es una caja de resonancia de nuestro propio interior, y a la vez, nuestro interior, es un reflejo de lo que viene de fuera. Todo es un círculo constante de ida y vuelta, y nosotros somos creadores de nuestra propia realidad, porque la modelamos a golpe de nuestros propios pensamientos, sentimientos, y actitudes, pero a la vez, somos también producto de nuestras circunstancias, que condicionan nuestro modo de pensar, y nuestra actitud vital. Tengamos una actitud positiva de nosotros mismos, y aceptándonos y amándonos como somos, demos positividad al mundo, y enfrentemos la vida desde la comprensión y el entusiasmo por mejorar la realidad, y así recibiremos otro tanto de ella, y vendrán a nosotros experiencias, situaciones, y personas, que nos ayuden a avanzar en esa línea de cambio constante, y de avance. |