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General: Sálvame (finalista concurso microrrelatos de Tudela 2010)
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Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: ESKARLATA  (Mensaje original) Enviado: 27/04/2010 17:43
Inés Alcázar no podía llorar. No era algo fisiológico, los médicos siempre aseguraron que sus lacrimales no estaban obstruídos. Paradójicamente, Inés era propensa a emocionarse. Lo hacía leyendo un novela o viendo una película. Pero Inés no pudo llorar ni en esos instantes cotidianos ni en los momentos más importantes de su vida. Por no poder llorar Inés perdió novios, amistades y familiares. Todos hubiesen comprendido que Inés les quería si la hubieran visto llorar.

Y la pobre Inés se fue quedando sola.

Últimamente, Inés acudía a funerales y se sentaba con discreción junto a algún familiar del difunto. Un día, mientras el cura oficiaba, dos mujeres hablaban en susurros, a la vez que enjugaban con sendos pañuelitos blancos sus leves lágrimas, que Inés, a su lado, admiraba con envidia. Fue entonces cuando alcanzó a escuchar a una de ellas: “… y Belén Esteban se ha separado. Qué fuerte”. En ese preciso instante, Inés rompió a llorar a borbotones las lágrimas guardadas durante toda su vida. Tuvo que huir a toda prisa, tropezando con las miradas amenazantes de los familiares del muerto, que al verla llorar de esa manera, empezaron a sospechar. Desde la calle, descompuesta, pudo escuchar un “Estaba liado con Inés Alcázar. Qué fuerte” que le secó de nuevo el llanto y le heló el alma para siempre.



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