Ni la amistad ni el amor ni la felicidad aparecen en tu vida como por arte de magia, aunque te lo hayan contado así. Como plantas delicadas, estas experiencias necesitan un medio adecuado que tenga en cuenta sus necesidades. Mercé Conangla y Jaume Soler (Corazón que siente, ojos que ven. Zenith) te proponen cinco estrategias que pueden aplicarse para conseguir adecuados entornos psicoafectivos y de bienestar personal.
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1. Confía en los demás. Es importante aprender a ver lo mejor de los demás y tratarles como si ya fueran la mejor versión de sí mismos. Desde la autoconfianza, podrás confiar en los demás sin riesgos porque no estableces dependencias.
2. Sé humilde. Enseñar a los demás a descubrir su riqueza en lugar de exhibir la nuestra es un signo de humildad. La humildad es un gran antídoto contra el miedo y la violencia. Aprende a escuchar, preguntar y comprender la verdad de las personas que te rodean.
3. Prepara el corazón. Es importante tener preparado el corazón cada vez que te encuentras con alguien. Si buscas lo mejor de ti mismo y reconoces lo mejor de la otra persona, el encuentro con ella tendrá muchas posibilidades de ser rico, útil y de calidad.
4. Actúa de forma compasiva. Activa tu empatía, aprende a ponerte en el lugar de la otra persona y pregúntate cómo quisieras que actuaran contigo o con alguien a quien amas. Y actúa en consecuencia.
5. Sé honesto. La honestidad es la base de la coherencia que nos permite construir relaciones libres, felices y responsables. Ser bondadoso mejora tu vida a cualquier nivel.