Carta personal a mi diosa interior.
Quisiera darte las gracias por estar ahí y haber sido tan paciente conmigo. Siento que te he ignorado durante muchos años y reconozco que tú has estado ahí entre telares haciéndome llegar lo que necesitaba en muchos momentos de mi vida aun sin yo ser consciente de ello.
Ahora por fin he conectado contigo y se que estas ahí, que siempre has estado y que siempre estarás. La gran diferencia es que ahora lo se y por ello estoy muy satisfecha.
Conectar contigo ha sido conectar con mi parte femenina durante tantos años no deseada por las circunstancias que tú bien sabes.
La llave que me has dado ha sido realmente simbólica en muchos sentidos.
En primer lugar ha sido la llave que ha abierto esa parte interna femenina que tenia ignorada, esa conexión contigo para que aflore ese mundo femenino interno que he acallado e ignorado durante tanto tiempo, esa diosa Afrodita que hay dentro de mi y que es parte tuya.
Por otra parte esa llave también simboliza abrir la puerta a esa nueva vida que se ha creado en todos lo sentidos después de mi divorcio. Ser consciente de ese nuevo mundo que se abre a mis pies. Hasta ahora sin saberlo, creo que ha sido Artemisa quien más ha dirigido mi camino, como ella me he sentido en la mayoría de las ocasiones.
Me doy cuenta que todos esos arquetipos de diferentes diosas moran en mi interior y que se han ido expresando sin yo ser consciente de ello.
Te reconozco como una gran diosa que mora en mi interior, que eres parte mía porque estas en mi y que yo soy parte tuya porque formo parte de ti. Tú estas en mí y yo en ti y a partir de ahora afortunadamente, al ser consciente de ello vamos a caminar juntas por el resto de mis días.