La amistad… difícil explicar lo que es. Para mí la amistad no es simplemente el tener a alguien con quien hablar, con quien contarle tus secretos, con quien ir de fiesta o simplemente a tomar algo una tarde, no. Para mí es mucho más que eso, la verdadera amistad supera todos los límites, todas las fronteras que la vida nos presenta. La amistad verdadera es como una carrera, una carrera llena de obstáculos que hay que ir superando, costarán más o menos pero las únicas que aguantaran hasta el final serán las que realmente valen la pena, hay quienes se rendirán, hay quienes se cansarán de correr o simplemente se cansarán de ser amigos tuyos para buscar otras amistades, otras vidas, otras personas y otras carreras.
La verdadera amistad no entiende de cansancio, no entiende de obstáculos, tan sólo entiende de objetivos, de metas que alcanzar. Da igual la distancia, lo importante es seguir adelante y obstáculo tras obstáculo llegar a un nuevo aprender.
A lo largo de nuestra vida encontraremos muchos, muchos amigos, pero solo habrá unos pocos que a pesar de cruzarse con otras personas y otras vidas realmente seguirán a nuestro lado durante todo el camino, obstáculo tras obstáculo, día tras día.
Ese es el verdadero valor de la amistad, superar lo imposible, aprender a entender, a escuchar y sobretodo a perdonar. La amistad es un don tan precioso que a veces puede llegar a confundirnos sobre dónde se encuentra la verdadera frontera entre la amistad y el amor.
En una ocasión leí que ésta frontera a veces puede resultar borrosa.