Es curioso como en los escritos que hoy nos habéis dejado se prestan tanto a “tomar lo que
Se debe” como te invitan también a “tomar lo que te apetece”.
Soy una fans loca de las plantas, de las flores y entre ellas, margaritas, rosas…, sin embargo tanto deseo tengo de tomar una cuando las veo como me cuesta arrancarlas de su tallo.
Probablemente si viera ese letrero, me habría entusiasmado al ver que me daban permiso, luego sin embargo, por lo rarísimo de la situación, mi conciencia habría dado uno de sus aldabonazos, habría leído y releído y habría pensado que no debía estar entendiendo bien, que tomar lo que debo puede significar, oler, ver, incluso tocar, pero no dañar la planta y sobre todo, no evitar que otro detr´s lo disfrute.
Curioso!!, éste escrito te anima a que mires tu antojo, porque primero dice que tomes lo que debas ( por cierto dice lo que “debes”, supongo querrá decir “debas”) y que dejes disfrutar a otros lo que tomas ( el olor y la vista , no impide que otros sigan disfrutando tan lindo arbusto), pero luego te castiga por haber sido “tonto” y no haber seguido tu impulso de arrancar y apropiarte sin cuestionarte siquiera si has entendido bien el letrerito.
Supongo que es, de nuevo, esos argumentos que acallan conciencias y que no hay que olvidar no tiene más afán en este caso que el de ilustrar el que debemos buscar la forma de conseguir aquello que nos gusta, nos entusiasma, pero de la mejor manera, y en este caso tal vez habría que preguntar primero, informarse del significado del letrero.
Me recuerda una peli ( la vida de los otros) , no porque se parezca el contenido, sino porque la vida es tan bárbara, tan especial, tan grande.. sobre todo por su diversidad, está llena de situaciones especiales, contradictorias, justas como injustas. Es la vida. Uno opta y paga un precio, a veces, perder lo que anhelas, otras perder el camino que ya tenías hecho, pero siempre es grande, siempre puede sorprenderte.
Como siempre Ximena, mil gracias, un abrazo y
FELIZ AÑO!