Pues encuentro, no sé como, pero algo en mí lo asocia con el anterior
mensaje sobre la mística. Es el tema de la comprensión. De alguna forma
comprender calma; de la ignorancia surge el miedo, lo desagradable, lo no feliz.
Hay situaciones que no es que no conozcamos sin embargo nos son
claramente desagradables, pero porque sólo conocemos , comprendemos, una
parte marginal del contexto en que tiene lugar y en muchas ocasiones incluso
no es correcta nuestra conclusión. Con toda probabilidad, la comprensión de su
verdadera función en ese contexto nos permitiría aceptarlo con mayor facilidad.
Y buena la pregunta...¿cómo perfeccionarnos sin tener cada día nuevos problemas que resolver?
no sé. Yo desde luego no busco problemas, que ya solitos se me vienen, pero
desde luego no huyo de ellos, no me nace evitar situaciones, pensamientos,
lecturas... como fórmula para mantenerme en paz. Creo que la serenidad hay que encontrarla contando con esos problemas, que ése es el crecimiento que merece la pena.
Lo demás es .. no sé qué sea pero algo me dice que nada tiene que ver con la
paz interior buscada.
En un curso que tuvimos hace un tiempo, una persona que claramente resultaba disruptiva.
Al cabo de unos días, los guías comunicaron que tras una conversación con tal persona
habían llegado al acuerdo de que no era el lugar o el curso más apropiado para sus
necesidades.
Todos parecían estar de acuerdo, je!, salvo yo, a mí me hubiera resultado particularmente
interesante el curso si precisamente hubiéramos, entre todos, por supuesto ella incluida, aprendido a manejar esa situación sin "eliminar" al elemento disruptor, ya que se me hacía una estrategia de lo más simplista e infantil.
Bueno, la verdad es que los guías al final admitieron que efectívamente hubiera sido
una buena ocasión para "practicar" la teoría en una situación real, pero que había
sido la alumna misma la que había preferido no seguir. Bueno, habría de ser así.!