Te extraño, hoy te espere
en la distancia
supe que ya dormías
te espere
como siempre lo hacía.
Ya te necesito, y mis labios
se impacientan
por un beso de tu boca
y en mi surge
el deseo de tu cuerpo.
Hay cenizas
que se vuelven fuego
las brazas se encienden
y quema mi cuerpo
por sentirte mía.
En vigilia esta esperando
mi alma
el rocío de tus labios
el perfume de tu cuerpo
para amarte con locura.
En un suspiro
me pierdo, y te pido
no dejes de amarme
ni intentes de ti alejarme.
El Caminante...