Asi es Miiryam,
parece que es tremendamente dificil contenerse a la tentación de sacar
leña del arbol caído. Se aprovecha la coyuntura para ganar puestos dejándolos
atrás y hasta cuando se les presta ayuda es una ayuda siempre interesada,
siempre una ayuda de la que se obtiene un beneficio inmediato, la imagen,
ésa que vale más que mil palabras, el culto a la imagen cada vez más en
auge porque cada vez más la sociedad y el indivíduo ( que en conjunto crea
la sociedad) prescinde de mirar más allá de esa imagen.
Y el colmo ya es aprovechar la situación para montar tu propio negocio,
el negocio de la ayuda, el negocio a costa de y lo que más me asquea
todo bendecido porque es humanitario. LLega una a mirar con cierto
respeto a los ladrones de toda la vida, a los gamberros de barrio, a los
yonkis, .,.. al menos todos ellos pagan el precio de "la imagen", al menos
ellos saben y asumen el lugar en que los pone la sociedad y ellos mismos.
Al menos son honestos dentro de su peculiar estilo de vida, no llaman a engaño