Ojalá, Myriam, ojalá los jóvenes , en su inmensa
mayoría sean tan sensibles y sobre todo tan valientes
como la protagonista, capaces no solo de no sentir racismo,
sino también de ejercerlo, es decir, de combatirlo con gestos
tan simples y tan viejos , como “yo soy uno de ellos”.
Está muy logrado el video, la otra protagonista muestra una doble ceguera y muestra el poder del prejuicio , no importa la conducta
de la gente , sino la piel, la extracción social, cualquiera
de las etiquetas que han servido a los humanos
para justificar un abuso de poder sobre los otros