Lady Xiomara? Monterrey, N. L., Mèxico. Diciembre 2, de 2006. Sàbado ardiente.
Por aquellos dìas
Por aquellos dìas, en que me decìas,
que sòlo a mì me amabas, cariño mìo.
Por aquellos momentos, por esos dìas,
estoy en tus manos, acùñame en ellas.
Por aquellos dìas, que yo era tu vida,
en que eras volcàn y yo llama tuya,
donde conjuntàbamos lava con alma,
brindo esta noche, con la faz salada,
por el presente, y el pasado, ambos,
con tu cuerpo amado, entrelazado.
Porque esta noche, no quiero pensar,
sòlo como nudos, con èxtasis fatal,
donde puedo en la orilla, sentir la muerte,
con helado halo, acariciarme entera,
porque esta noche, se desatan todas,
las pasiones encadenadas, aprisionadas,
que creìa libres ... Libres en idea.
Y dònde has sido bàlsamo, compañìa.
Còmplices de la vida, eterna vida ...
Siento tu alma suave, en mi cara rìgida.
De tantos sentimientos, encontrados, hoy ...
Con mi faz salada, de nuevo, salada ..
Pasiones fatales, pasiòn en mi sangre.
Y la tuya corre, voraz, en mi cuerpo,
y te fundes, no sè si tierno o perve rso,
que me haces olvidar, lo cruel de la llama.
prohibida en nosotros, por ser diferentes,
ideas que matan, a toda la gente,
inocentes, cartas marcadas de siempre.
Pero esta noche, de todo me olvido.
Para entregarte, corazòn y mente,
con tu voz candente en mi oìdo ansiado,
con mi carne siempre por tì tan caliente,
como mis sentimientos, del paìs ardiente,
donde se funden, lucha, ideas ... Sometidas,
Y que mueren siempre, asfixiadas, inertes,
asì yo perezco, amàndote, eternamente,
como siempre, en aquellos dìas,
un volcàn derramando por tì, locamente ...
Por nuestras ideas, las tuyas. las mìas.
He de amarte, siempre, siempre eternamente,
cuando aquella rosa, siempre en la mesa,
con un libro abierto, con tu vida al viento,
donde podìa acabar, o seguir ardiendo,
donde la vida acaba, puede que la mìa,
acabe entre tus dedos, por aquellos dìas,
ante tì, yo vierto, mis ideas èsas,
que han marcado, mi postulado ùltimo,
el que tù sabes, secreto tan ìntimo,
que me ha ido acabando, por mi sangre,
e ideas de antorcha, libertaria, ... Muere ...
A tì, hoy te escibo, con tinta de mi sangre,
fallezco esta hora, mi ideal fenece,
¡Ay, nunca me vì dejando al abismo!
Puntualizando, sin comas, con punto, solamente.
¡Oh, dejo rota, esa copa dulce de mi ideal perdido!
¡Oh, cuànto he dado, cuànto he querido!
Romper las cadenas. ¡Corazon herido!
No màs tiempo, no màs vela de mi ideal perdido.
Gracias, gracias ...
A tì, por dedicarme tiempo.
€tèrnitè.
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