La Caridad...(El Baratillo)
Mas, no me eres indiferente,
vas paseando tu pena,
sola, tranquila, ausente,
como otro penitente.
Las lagrimas te inundan los ojos,
los pies descalzos,
y un dolor
que te atraviesa el pecho,
por tu hijo muerto,
en llanto te ha deshecho.
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