París, EFE La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) acordó hoy extender las medidas de protección de diversas especies de tiburones, peces que suelen caer en las redes de los atuneros y cuya comercialización será restringida, indicaron fuentes de la reunión.
Los 48 países miembros de ICCAT, que hoy acaban en París su reunión para acordar las cuotas de pesca para 2011, decidieron prohibir de forma total la retención y comercialización del tiburón de aleta de punta blanca o jaquetón oceánico.
Los barcos que capturen de forma accidental esta especie deberán liberarla inmediatamente, "una gran noticia que estábamos esperando", afirmó Rebecca Greenberg, de la ONG Oceana.
Los grupos ecologistas valoraron muy positivamente esta decisión que protege a una especie solitaria, el predador por excelencia de los mares, un animal que debido a su aislamiento tiene muchas dificultades para reproducirse.
"La prohibición total de la retención de esta especie es un signo muy fuerte porque tarda mucho en recuperarse", afirmó Maximiliano Bello, de la ONG Pew.
Si ese acuerdo fue satisfactorio para los ecologistas, mejor valoración tuvo la prohibición de retener y comercializar las seis especies existentes de tiburón martillo, el segundo acuerdo adoptado hoy por la Comisión.
"Sus aletas son las más preciadas del mercado", afirmó Bello, quien recordó que la mayor parte de los ejemplares capturados de estas especies son desprovistos de sus aletas, muy demandadas en el mercado asiático, y arrojados al mar.
El acuerdo prohíbe su comercialización y los ecologistas consideran que será fácil de perseguir, porque sus aletas son fácilmente identificables.
Con este acuerdo, los pesqueros que encuentren tiburones martillo en sus redes deberán devolverlos al mar de inmediato.
Este acuerdo, que venía persiguiendo la Unión Europea (UE) desde hace tres años, permite la pesca artesanal de los tiburones martillo en los países subdesarrollados donde ciertas comunidades los capturan para su consumo.
"Son pocos países, por ejemplo de Centroamérica y en África, donde esta pesca es tradicional y podrán seguir haciéndolo. Aunque trabajamos para crear zonas vedadas para favorecer la reproducción de estas especies", señaló Bello.
Aunque el acuerdo sólo incluye a las zonas cubiertas por la ICCAT, las ONG afirmaron que puede crear un "efecto dominó" que anime a otras regiones a sumarse a la prohibición.
Menos satisfacción provocó el tercer acuerdo alcanzado por la ICCAT, referente al tiburón de aleta corta o marrajo dientuso, cuya captura no fue prohibida.
La Comisión se limitó a pedir a los países miembros que aporten datos sobre las capturas de esta especie y amenazó con prohibir su comercialización a quienes no lo hagan.
Para Rebecca Greenberg, de la ONG Oceana, ese compromiso ya había sido adquirido hace tres años sin que los países cumplieran sus compromisos.
"No entendemos por qué se vuelve a pedir lo mismo", señaló la portavoz de la organización que apostaba por extender la prohibición de retención también para esta especie.
Este tipo de tiburones son los segundos más pescados en aguas del Atlántico en términos de peso, por lo que los ecologistas temen por su supervivencia.
A lo largo de la jornada se anunciará el acuerdo sobre las cuotas de pesca de atún rojo, la especie que más atención mediática ha creado en la reunión del ICCAT.
Fuentes de la reunión aseguran que puede reducirse un 5 por ciento las 13.500 toneladas actuales, aunque no descartan que se mantengan en su estado actual, tal y como reclaman los industriales.
Articulo del diario El Dia