
Nora Méndez
Acción de gracias
Por la piedra que me tropieza Por los atajos que me has dejado Por la infancia de mis ideas Por mi vocación de rueda Por mi confusión eterna Entre el bien y el mal
Por mis profecías Por esta ansiedad que me mueve la vida Por la gloria y el aplauso Por el ridículo y la soledad
Por los sueños que me acompañan Por esta amistad con las palabras Por el amor que se me esconde Por la terquedad que me precede
Por mi voz que sabe andar en la guitarra Por el mar en mis caderas Por los duendes de mis hijos Por la ternura empuñada Por la cólera que me puebla
Por las hormonas derramadas Por la razón que he encontrado Por el tapete de tus manos Por la fantasía como medicina
Por la locura que me cabalga Por el dolor que me enseña Por esa voz profunda
Con que me llamas



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