SE MUERE EL ALMA
Nunca se sabe a ciencia cierta
como será el porvenir
los miedos ronronean y dicen,
que lejos están todavía
los días bellos para volver a revivir.
Este infortunio puede corroer el alma
porque pasaron años perdidos
y días sin hallar la verdadera
felicidad quizás, se durmió
en el camino y ahora, ya es
tarde para de nuevo despertar.
Se buscan respuestas confiadas
en el horizonte, en el mar,
en las estrellas de la noche
que inseguras ellas,
no pueden dar otra oportunidad.
Se puede dejar de confiar
en las palabras renovadas,
se dejan las ilusiones libres volar,
se desestima palabras
nuevas diferentes y promesas
que sabemos, que ya nunca
se cumplirán.
Y se dejan pasar las horas en paz,
los deseos hermosos y felices,
se rompieron en la cuerda
floja y cuando esto sucede
cada promesa es como
una gota de hielo que
al instante se funde con otra
haciendo oídos sordos y yernos.
No se puede exigir a la vida
aunque queramos llegar a la cima,
hay quien se encarga de deshacer
las ilusiones más soñadas y queridas.
¿ Se muere el alma...?
Autora:
Marisa Prunera



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