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†☼♥REFLEXIONES♥†♥ : LA NIÑA DEL HELADO Y SUEÑO O META
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Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: MAGVBIL  (Mensaje original) Enviado: 25/10/2011 14:01

 
 
              
                       
 
 

Hola mis amados:

 

Los ancianos son personas que necesitan mucho amor, de nosotros depende que ellos lo perciban, lo reciban y sobre todo lo recuerden, que si en casa hay una persona con avanzada edad le brindemos esto en todo momento, es el mejor legado que le podemos dar y que con seguridad recordaran siempre.

 

LA NIÑA DEL HELADO.

 

Eleanor no sabía qué le pasaba a su abuela.
Siempre se olvidaba de todo:  dónde había guardado el azúcar, cuándo vencían las cuentas y a qué hora debía estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.
-¿Qué le pasa a la abuela?  -preguntó-.
Era una señora tan ordenada...  Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.
-La abuela está envejeciendo-  contestó mamá.  En estos momentos necesita mucho amor, querida.
-¿Qué quiere decir envejecer?- preguntó Eleanor-. 
¿Todo el mundo se olvida de las cosas?  ¿Me pasará a mí? 
-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas.  Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace más olvidadiza.
Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. 
-Oh, mamá, qué horrible!  Va a extrañar mucho su casita, ¿no es cierto?
Tal vez, pero no hay otra solución.  Estará bien atendida y allí encontrará nuevas amigas.
Eleanor parecía apesadumbrada.  La idea no le gustaba en absoluto.
-¿Podremos ir a verla con frecuencia?-  preguntó-.
La voy a extrañar, aunque se olvide de las cosas.
-Podremos ir los fines de semana -contestó mamá-.  Y llevarle regalos.
-¿Un helado, por ejemplo?  A la abuela le gusta el helado de fresas-  sonrió Eleanor. 
La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. 
-Mamá, casi toda esta gente está en silla de ruedas- observó. 
-La necesitan; de lo contrario se caerían-  explicó mamá-. 
Ahora, cuando veas a la abuela, sonríe y dile que se la ve muy bien. 
La abuela estaba sentada, muy sola, en un rincón de lo que llamaban la sala del sol.
Tenía la mirada perdida entre los árboles de afuera. 
Eleanor abrazó a la abuela. 
-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo:  helado de fresas, el que más te gusta. 
La abuela tomó el vaso de papel y la cucharita y empezó a comer sin decir palabra. 
-Estoy segura de que lo está disfrutando, querida- le aseguró la madre. 
Pero parece no conocernos-  dijo Eleanor, desilusionada. 
-Tienes que darle tiempo -explicó mamá. 
Está  en un nuevo ambiente y debe adaptarse. 
Pero la próxima vez que visitaron a la abuela sucedió lo mismo.  Comió el helado y sonrió a ambas, pero no dijo palabra. 
-Abuela, ¿sabes quién soy?  -preguntó Eleanor. 
-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. 
-Sí, pero también soy Eleanor, tu nieta. 
¿No te acuerdas de mí?  -preguntó, rodeando con sus brazos a la anciana. 
La abuela sonrió levemente.  -¿Si recuerdo? 
Claro que recuerdo.  Eres la niña que me trae helado. 
De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordaría. 
Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. 
-¡Siento mucho amor por ti, abuela!  exclamó-. 
En ese momento vio rodar una lágrima por la mejilla de su abuela. 
-Amor -dijo-.  Recuerdo el amor. 
-¿Ves, querida?  Eso es todo lo que desea -intervinó mamá-.  Amor. 
-Entonces le traeré helado todos los fines de semana y la abrazaré aunque no me recuerde-  resolvió Eleanor. 
Después de todo, recordar el amor era mucho más importante que recordar un nombre.

 

SUEÑO O META

 

¿Sabes cuál es la diferencia entre un sueño y una meta?
Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad.
Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad.
Así que atrévete a soñar, pero atrévete también a esforzarte por lograr que esos sueños se hagan realidad!!!
"Apunta hacia la luna, pues aunque te equivoques, irás a parar a las estrellas"
Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.
~  Anónimo ~

 

Que alcancemos siempre nuestras metas con tezon, empeño y trabajo, no dejemos de hacerlo para ver realizado todo esto y cuando lo logremos nos alegraremos de esto, los sueños son también importantes pero da mas satisfacción aquello por lo cual se trabajo y se hicieron sacrificios con ese fin, no dejemos de luchar entonces.

 

Los amo y bendigo en Jesucristo.

 

MAGNOLIA


       

MÉTELA EN TU CORAZÓN 

Según un predicador escocés, guardar la palabra en el corazón es meter una cosa buena en un buen lugar para un buen fin. Muchos tienen la Biblia en la cabeza, o en el bolsillo.  Lo que necesitan es tenerla en el corazón. -D.L. Moody-

"En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti"

Salmo 119:11



 
 
              
                       
 
 

Hola mis amados:

 

Los ancianos son personas que necesitan mucho amor, de nosotros depende que ellos lo perciban, lo reciban y sobre todo lo recuerden, que si en casa hay una persona con avanzada edad le brindemos esto en todo momento, es el mejor legado que le podemos dar y que con seguridad recordaran siempre.

 

LA NIÑA DEL HELADO.

 

Eleanor no sabía qué le pasaba a su abuela.
Siempre se olvidaba de todo:  dónde había guardado el azúcar, cuándo vencían las cuentas y a qué hora debía estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.
-¿Qué le pasa a la abuela?  -preguntó-.
Era una señora tan ordenada...  Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.
-La abuela está envejeciendo-  contestó mamá.  En estos momentos necesita mucho amor, querida.
-¿Qué quiere decir envejecer?- preguntó Eleanor-. 
¿Todo el mundo se olvida de las cosas?  ¿Me pasará a mí? 
-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas.  Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace más olvidadiza.
Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. 
-Oh, mamá, qué horrible!  Va a extrañar mucho su casita, ¿no es cierto?
Tal vez, pero no hay otra solución.  Estará bien atendida y allí encontrará nuevas amigas.
Eleanor parecía apesadumbrada.  La idea no le gustaba en absoluto.
-¿Podremos ir a verla con frecuencia?-  preguntó-.
La voy a extrañar, aunque se olvide de las cosas.
-Podremos ir los fines de semana -contestó mamá-.  Y llevarle regalos.
-¿Un helado, por ejemplo?  A la abuela le gusta el helado de fresas-  sonrió Eleanor. 
La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. 
-Mamá, casi toda esta gente está en silla de ruedas- observó. 
-La necesitan; de lo contrario se caerían-  explicó mamá-. 
Ahora, cuando veas a la abuela, sonríe y dile que se la ve muy bien. 
La abuela estaba sentada, muy sola, en un rincón de lo que llamaban la sala del sol.
Tenía la mirada perdida entre los árboles de afuera. 
Eleanor abrazó a la abuela. 
-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo:  helado de fresas, el que más te gusta. 
La abuela tomó el vaso de papel y la cucharita y empezó a comer sin decir palabra. 
-Estoy segura de que lo está disfrutando, querida- le aseguró la madre. 
Pero parece no conocernos-  dijo Eleanor, desilusionada. 
-Tienes que darle tiempo -explicó mamá. 
Está  en un nuevo ambiente y debe adaptarse. 
Pero la próxima vez que visitaron a la abuela sucedió lo mismo.  Comió el helado y sonrió a ambas, pero no dijo palabra. 
-Abuela, ¿sabes quién soy?  -preguntó Eleanor. 
-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. 
-Sí, pero también soy Eleanor, tu nieta. 
¿No te acuerdas de mí?  -preguntó, rodeando con sus brazos a la anciana. 
La abuela sonrió levemente.  -¿Si recuerdo? 
Claro que recuerdo.  Eres la niña que me trae helado. 
De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordaría. 
Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. 
-¡Siento mucho amor por ti, abuela!  exclamó-. 
En ese momento vio rodar una lágrima por la mejilla de su abuela. 
-Amor -dijo-.  Recuerdo el amor. 
-¿Ves, querida?  Eso es todo lo que desea -intervinó mamá-.  Amor. 
-Entonces le traeré helado todos los fines de semana y la abrazaré aunque no me recuerde-  resolvió Eleanor. 
Después de todo, recordar el amor era mucho más importante que recordar un nombre.

 

SUEÑO O META

 

¿Sabes cuál es la diferencia entre un sueño y una meta?
Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad.
Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad.
Así que atrévete a soñar, pero atrévete también a esforzarte por lograr que esos sueños se hagan realidad!!!
"Apunta hacia la luna, pues aunque te equivoques, irás a parar a las estrellas"
Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.
~  Anónimo ~

 

Que alcancemos siempre nuestras metas con tezon, empeño y trabajo, no dejemos de hacerlo para ver realizado todo esto y cuando lo logremos nos alegraremos de esto, los sueños son también importantes pero da mas satisfacción aquello por lo cual se trabajo y se hicieron sacrificios con ese fin, no dejemos de luchar entonces.

 

Los amo y bendigo en Jesucristo.

 

MAGNOLIA


       

MÉTELA EN TU CORAZÓN 

Según un predicador escocés, guardar la palabra en el corazón es meter una cosa buena en un buen lugar para un buen fin. Muchos tienen la Biblia en la cabeza, o en el bolsillo.  Lo que necesitan es tenerla en el corazón. -D.L. Moody-

"En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti"

Salmo 119:11



 
 
              
                       
 
 

Hola mis amados:

 

Los ancianos son personas que necesitan mucho amor, de nosotros depende que ellos lo perciban, lo reciban y sobre todo lo recuerden, que si en casa hay una persona con avanzada edad le brindemos esto en todo momento, es el mejor legado que le podemos dar y que con seguridad recordaran siempre.

 

LA NIÑA DEL HELADO.

 

Eleanor no sabía qué le pasaba a su abuela.
Siempre se olvidaba de todo:  dónde había guardado el azúcar, cuándo vencían las cuentas y a qué hora debía estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.
-¿Qué le pasa a la abuela?  -preguntó-.
Era una señora tan ordenada...  Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.
-La abuela está envejeciendo-  contestó mamá.  En estos momentos necesita mucho amor, querida.
-¿Qué quiere decir envejecer?- preguntó Eleanor-. 
¿Todo el mundo se olvida de las cosas?  ¿Me pasará a mí? 
-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas.  Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace más olvidadiza.
Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. 
-Oh, mamá, qué horrible!  Va a extrañar mucho su casita, ¿no es cierto?
Tal vez, pero no hay otra solución.  Estará bien atendida y allí encontrará nuevas amigas.
Eleanor parecía apesadumbrada.  La idea no le gustaba en absoluto.
-¿Podremos ir a verla con frecuencia?-  preguntó-.
La voy a extrañar, aunque se olvide de las cosas.
-Podremos ir los fines de semana -contestó mamá-.  Y llevarle regalos.
-¿Un helado, por ejemplo?  A la abuela le gusta el helado de fresas-  sonrió Eleanor. 
La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. 
-Mamá, casi toda esta gente está en silla de ruedas- observó. 
-La necesitan; de lo contrario se caerían-  explicó mamá-. 
Ahora, cuando veas a la abuela, sonríe y dile que se la ve muy bien. 
La abuela estaba sentada, muy sola, en un rincón de lo que llamaban la sala del sol.
Tenía la mirada perdida entre los árboles de afuera. 
Eleanor abrazó a la abuela. 
-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo:  helado de fresas, el que más te gusta. 
La abuela tomó el vaso de papel y la cucharita y empezó a comer sin decir palabra. 
-Estoy segura de que lo está disfrutando, querida- le aseguró la madre. 
Pero parece no conocernos-  dijo Eleanor, desilusionada. 
-Tienes que darle tiempo -explicó mamá. 
Está  en un nuevo ambiente y debe adaptarse. 
Pero la próxima vez que visitaron a la abuela sucedió lo mismo.  Comió el helado y sonrió a ambas, pero no dijo palabra. 
-Abuela, ¿sabes quién soy?  -preguntó Eleanor. 
-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. 
-Sí, pero también soy Eleanor, tu nieta. 
¿No te acuerdas de mí?  -preguntó, rodeando con sus brazos a la anciana. 
La abuela sonrió levemente.  -¿Si recuerdo? 
Claro que recuerdo.  Eres la niña que me trae helado. 
De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordaría. 
Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. 
-¡Siento mucho amor por ti, abuela!  exclamó-. 
En ese momento vio rodar una lágrima por la mejilla de su abuela. 
-Amor -dijo-.  Recuerdo el amor. 
-¿Ves, querida?  Eso es todo lo que desea -intervinó mamá-.  Amor. 
-Entonces le traeré helado todos los fines de semana y la abrazaré aunque no me recuerde-  resolvió Eleanor. 
Después de todo, recordar el amor era mucho más importante que recordar un nombre.

 

SUEÑO O META

 

¿Sabes cuál es la diferencia entre un sueño y una meta?
Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad.
Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad.
Así que atrévete a soñar, pero atrévete también a esforzarte por lograr que esos sueños se hagan realidad!!!
"Apunta hacia la luna, pues aunque te equivoques, irás a parar a las estrellas"
Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.
~  Anónimo ~

 

Que alcancemos siempre nuestras metas con tezon, empeño y trabajo, no dejemos de hacerlo para ver realizado todo esto y cuando lo logremos nos alegraremos de esto, los sueños son también importantes pero da mas satisfacción aquello por lo cual se trabajo y se hicieron sacrificios con ese fin, no dejemos de luchar entonces.

 

Los amo y bendigo en Jesucristo.

 

MAGNOLIA


       

MÉTELA EN TU CORAZÓN 

Según un predicador escocés, guardar la palabra en el corazón es meter una cosa buena en un buen lugar para un buen fin. Muchos tienen la Biblia en la cabeza, o en el bolsillo.  Lo que necesitan es tenerla en el corazón. -D.L. Moody-

"En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti"

Salmo 119:11




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