Orar por otros
Veo el Cristo en ti.
Tengo fe en el poder de Dios en cada persona por la que oro. Veo a cada una de ellas llenas de una luz innata, de una fortaleza innata. Veo que tiene la capacidad de superar cualquier desafío con fortaleza y sabiduría divinas.
Cada vez que piense en mis seres queridos, los envuelvo en amor. Los visualizo libre de limitaciones y disfrutando de infinitas oportunidades. Afirmo: “Veo el Cristo en ti, el espíritu, el alma, la mente y la vida en ti”.
Confío en el poder divino que mora en mis seres amados. Tengo fe en que todo lo bueno es posible para ellos; que todos los retos pueden ser transformados en bien; que pueden sanar y hacer sus sueños realidad.
Yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma.—3 Juan 1:2