MI VIDA ES UN DRAMA
PERO...YO SOY UNA SONRISA
Muchas veces me dejé llevar por el dolor
de mis angustias.
Al evocar cuando mi inocente infancia,
fue arteramente mancillada...
Pero esto es fàcilmente borrado por la sonrisa
que provoca el recuerdo de mis travesuras
de mi niñez pìcara.
Duele el alma, cuando ves tus sueños
de juventud truncados, tus alas rotas
por ilusiones fallidas, impidièndote
alcanzar tus anhelos.
Pero sonrìo feliz cuando mis manos acarician
la muestra de triunfos obtenidos,
cuando recibo el abrazo càlido de sinceros amigos.
Sufrí cuando padecí el odio y el rechazo
de quien dijo amarme...
Pero pronto sanó mi herida, al encontrar
a un buen hombre que me brindo su cariño.
Fueron muchas las làgrimas derramadas,
cuando mi hija estuvo enferma postrada en cama,
y la muerte muy cerca, la rondaba.
Pero la felicidad que gozan hoy mis hijos,
opaca tan triste recuerdo.
Mi corazòn se partìo al conocer la decisiòn
equivocada de mis hijas...
Pero hoy al gozar del amor y compañìa de mis nietos
amados, eso queda en el olvido.
Al enterarme de que una enfermedad puede vencerme,
desconsolada lloro amargamente,
sin fuerza para seguir luchando.
Pero al sentir el amor de los mìos,
la sonrisa de mis nietos,
el abrazo tierno de quien por muchos años,
ha sido mi fiel compañero,
la solidaridad de mis hijos
y el apoyo de mis amigos.
Sonrìo de nuevo con alegrìa
dispuesta a vencer el destino.
Por eso digo con orgullo:
Mi vida es un drama,
pero yo soy una sonrisa.
Aracely Casas
abril 2010
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