Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

EL RECUERDO DE MI SUEÑO
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
  
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
  Herramientas
 
General: Un regalo para tu alma
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 2 en el tema 
De: Espuncio  (Mensaje original) Enviado: 22/10/2009 07:49
 
 
 
Un regalo para tu alma
 
"Un día, cuando era estudiante de secundaria,
 vi a uncompañero de mi clase caminando de regreso a su casa.
 Se llamaba Pablo.
 Iba cargando todos sus libros y pense:
 "¿Por qué se estará llevando a su casa
 todos los libros el viernes?
 Debe ser un "traga"!
Yo ya tenía planes para todo el fin de semana:
 fiestas y un partido de fútbol
 con mis amigos el sábado por la tarde,
 así que me encogí de hombros y seguí mi camino.

Mientras caminaba,
 vi a un montón de chicos corriendo hacia él,
 cuando lo alcanzaron,
le tiraron todos sus libros
 y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.
 Vi que sus anteojos volaron
y cayeron en el pasto como a tres metros de él.
 Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos.
 Mi corazón se estremeció,
 así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus anteojos.
 Vi lágrimas en sus ojos.
 Le acerqué a sus manos sus anteojos y le dije,
 ¡esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto!".
 Me miro y me dijo:
"¡Hola, gracias!" Había una gran sonrisa en su cara;
 una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.
 Lo ayudé con sus libros.
 Vivía cerca de mi casa.
 Le pregunté por que no lo había visto antes
 y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada.
 Caminamos hasta casa.
 Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico.
 Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado,
 conmigo y mis amigos. Y aceptó.
 Estuvimos juntos todo el fin de semana.
Mientras más conocía a Pablo,
 mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos.
 Llego el lunes por la mañana y ahí estaba Pablo
 con aquella enorme pila de libros de nuevo.
 Me paré y le dije:
 "Hola, vas a sacar buenos músculos
 si cargas todos esos libros todos los días".
 Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
 Durante los siguientes cuatro años,
 Pablo y yo nos convertimos en los mejores amigos.
 Cuando ya estábamos por terminar la secundaria,
 Pablo decidió ir a una universidad diferente de la mia.
 Sabía que siempre seríamos amigos,
 que la distancia no sería un problema.
 Pablo fue el orador de nuestra generación.
 Yo lo cargaba todo el tiempo diciendo que era un "traga".
 Llegó el gran día de la graduación.
 Él preparó el discurso.
 Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar.
Pablo se veía realmente bien.
 Era uno de esas personas
 que realmente se había encontrado
 a sí mismo durante la secundaria,
 había mejorado en todos los aspectos
 y se veía bien con sus anteojos.
 Tenía más citas
con chicas que yo y todas lo adoraban! Caramba!
 Algunas veces hasta me sentía celoso...
 Hoy era uno de esos días.
 Pude ver que él estaba nervioso por el discurso,
 así que, le di una palmadita en la espalda y le dije:
 "Vas a ver que estarás genial, amigo".
 Me miró con una de esas miradas
 (realmente de agradecimiento) y me sonrió.
 "Gracias" me dijo. Limpió su garganta y comenzó su discurso:
 "La Graduación es un buen momento
para dar gracias a todos aquellos
 que nos han ayudado a través de estos años difíciles:
 tus padres, tus maestros, tus hermanos,
 quizá algún entrenador, pero principalmente a tus amigos.
 Yo estoy aquí para decirles a ustedes,
 que ser amigo de alguien es el mejor regalo
 que podemos dar y recibir, y a propósito,
 les voy a contar una historia".
 Lo miraba a mi amigo incrédulo,
 cuando comenzó a contar la historia
 del primer día que nos conocimos.
 Aquél fin de semana él tenía planeado suicidarse.
 Habló de cómo limpió su armario
 y por qué llevaba todos sus libros con él:
Para que su mamá no tuviera que ir
 después a recogerlos a la escuela.
 Me miraba fijamente y me sonreía.
 "Afortunadamente fui salvado.
 Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".
 Yo escuchaba con asombro
 como este apuesto y popular chico contaba
 a todos ese momento de debilidad.
 Sus padres también me miraban y me sonreían
 con esa misma sonrisa de gratitud.
 Recién en ese momento
 me di cuenta de lo profundo de sus palabras:
 "Nunca subestimes el poder de tus acciones:
 con un pequeño gesto,
 puedes cambiar la vida de otra persona,
 para bien o para mal.
 
 Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros,
 para impactarnos de alguna manera.
 
 Mira a Dios en los demás".
 "Los amigos son ángeles
 que nos llevan en sus brazos
 cuando nuestras alas
 tienen problemas para recordar como volar".


          EDITH
 

 

 

 

 


Primer  Anterior  2 a 2 de 2  Siguiente   Último  
Respuesta  Mensaje 2 de 2 en el tema 
De: ANUSKILLA Enviado: 23/10/2009 00:00

GRACIAS POR ESTAR AKI COMPARTIENDO CON NOSOTROS

EN ESTA NUESTRA BELLA CASITA

SIEMPRE ES UN PLACER VER  Y LEER TUS APORTES

MIL GRACIAS POR HACERLO

BESOS DE CARAMELO PARA TI CIELO



 
©2024 - Gabitos - Todos los derechos reservados