Alabado sea Jesucristo…
Los evangelistas describen con diferentes lenguajes la misión que Jesús confía a sus seguidores. Según Mateo, tienen que "hacer discípulos" que aprendan a vivir como él les ha enseñado. Según Lucas, tienen que ser "testigos" de lo que han vivido junto él. Marcos lo resume todo diciendo que tienen que "proclamar el Evangelio a toda la creación".
Los relatos evangélicos enseñan a vivir la fe, no por obligación sino por atracción. Hacen vivir la vida cristiana, no como deber sino como irradiación y contagio. Es posible introducir ya en las parroquias una dinámica nueva. Reunidos en pequeños grupos, en contacto con el Evangelio, iremos recuperando nuestra verdadera identidad de seguidores de Jesús.
Debemos volver al Evangelio como a un nuevo comienzo. Ya no sirve cualquier programa o estrategia pastoral. Dentro de unos años, escuchar juntos el Evangelio de Jesús no será una actividad más entre otras. Será la matriz desde la que comenzará la regeneración de la fe cristiana en las pequeñas comunidades dispersas en medio de una sociedad secularizada.
José Antonio Pagola