Hoy empiezo el día con una nueva expresión relacionada con los libros, que no había prestado atención a todas aquellas expresiones en las que el libro es el protagonista.
Dicho esto… ¡empezamos!
Si alguna vez habéis escuchado que alguien es como un libro abierto, probablemente habréis pensado ¿y dónde tiene las hojas? ¿es que va tan tieso como el lomo de un libro? ¿acaso se refiere a su peinado? En este caso, no hay que pensar tanto en la imagen real de un libro abierto como en su significado. Cuando un libro está abierto nos desvela todo lo que en sus páginas habita, no esconde nada, muestra todo su contenido, su conocimiento… Pensad en uno de esos diarios en los que una chica adolescente escribe cada día sus más íntimos secretos. Normalmente ese diario es guardado bajo llave, tiene un candado, porque no quiere que se descubran los secretos que en él se esconden. Sin embargo, cuando ese diario está abierto, ya no esconde nada, sino que al pasar nuestra mirada sobre él vamos descubriendo todos esos pensamientos que su autora ha ido plasmando día a día sobre las páginas.
Por tanto, cuando decimos que una persona es como un libro abierto significa que es una persona que no oculta nada, que se muestra tal y como es, que expresa sus verdaderos sentimientos. También podemos escuchar que alguien se expresa como un libro abierto, queriendo decir que habla con claridad, que se le entiende perfectamente, que no deja dudas sobre sus afirmaciones y es que no es lo mismo hablar que comunicar. Se puede hablar mucho sin decir nada y hay veces que pocas palabras tienen un gran significado, pero ese es un tema del que ya hablaremos otro día.
Y para terminar, os dejo con una bella imagen que representa la divulgación al mundo de las palabras que esconde un libro.
|
|