CASI 100.000 PERSONAS se someten anualmente a operaciones a corazón abierto para sustituir válvulas cardíacas en los Estados Unidos, pero quizá se generalice una técnica menos invasiva. Como en la angioplastia, el médico accede al interior del cuerpo a través de una arteria de la ingle, por donde inserta instrumentos y dispositivos en el corazón (la válvula se comprime hasta alcanzar el diámetro de un lápiz),

mientras observa lo que hace en un ecocardiograma o una máquina de rayos X. Esta intervención hará posible la reparación o Sustitución de válvulas en pacientes que no resistirían el traumatismo de una operación a corazón abierto (y en quienes se niegan a sufrirla), lo que quizá duplique la población beneficiada; será menos dolorosa y acortará la convalecencia. Por ahora, está en fase experimental. 4-5 AÑOS |