¡OH tierra mágica, sombría creación!
Todos los signos de grandeza
manifiestas con esplendor.
Las suaves brisas acarician tus plataneras.
El cálido sol alegra tu arenisco suelo.
Tu cielo brumoso expresa imponencia.
Tus bellas criaturas alaban a Dios
¡OH tierra mágica, sombría creación!
Aunque aparentas verdad no lo eres.
Aunque vivimos en ti, no existes.
Aunque estás viva, eres inerte.
Toda tú eres un espejismo,
un mero vislumbre del verdadero Reino de Dios.
¡OH tierra mágica, sombría creación!
Eres la inspiración de pintores y poetas,
a la vez la causa de odios con saetas.
El ciego ansía contemplar tu belleza,
el “muerto en vida” en ti su alma entera deposita.
Tú eres el campo de entrenamiento
para llegar a Dios
Sergio Garcia