ESPERANDO AL AMOR
¡Oh Maestro mío!...
¡De nuevo estoy junto a Ti buscando el calor de tu ternura, porque mi alma está helada al contacto de la incomprensión y la indiferencia de los que se llaman amigos... compañeros... hermanos!
¿Por qué prisma miran ellos todas las cosas, Señor, que sus conclusiones difieren de las mías tan irremediablemente... tan absolutamente?...
¿Por qué son las criaturas tan fáciles para olvidar sus promesas, sus alianzas, sus amores, mientras el que no puede olvidar permanece abandonado, solo con el alma herida de frío y de espanto cual si se viera suspendida sobre un abismo?
¿Por qué Maestro Jesús?... ¿Por qué?...
Y los ideales más puros y santos, sustentados ayer con vigoroso afán ¿eran tan sólo una1 hoja de papel escrita hoy y borrada mañana y echada a rodar rota en pedazos arrastrados por los inestables vientos de la vida?...
¿Por qué, Señor, desde el primer brillar de mi inteligencia y de mi razón comprendí el bien, el amor, la amistad, la justicia; y lo que entonces amé aún lo amo y estoy cierta que lo amaré hasta el último aliento de mi vida?
¿Por qué las criaturas cambian de ideales como de vestidos, y rechazan duramente hoy lo que amaron ayer?
¿No son todas las almas igualmente inmortales y eternas, divinos reflejos de Dios inmutable en todas sus infinitas perfecciones?
¡Oh Divino Maestro mío!
¡Cómo se queja y solloza el alma a la vista de los mudables sentimientos de las criaturas que, al igual de los niños inconscientes, destrozan y pisotean el juguete por cuya posesión lloraban desconsoladamente!
Y tu voz, de inconfundible resonancia, me contesta en lo más profundo de mi propio ser:
"¡Mujer!... ¿Por qué tu alma se estremece y tiembla a la vista de la variable voluntad de las criaturas?... Te asombras y te espantas que hoy quieren lo que rechazaron ayer, y acaso buscarán con ardor mañana lo que hoy pisotean y desprecian!
"¿Has olvidado que dije que en la "Casa de mi Padre hay muchas moradas"? ¿No has pensado nunca qué diversos y variados caminos pueden conducir hasta ellas?
"¿No has pensado nunca que no es igualmente bella la simiente del rosal germinando en la tierra, que el rosal cubierto de corolas brillando en colores a la luz radiante de sol?
"¿No has pensado nunca en que el informe grumo vivo del pichoncito apenas salido del huevo no tiene la belleza del avecilla pintada que exhala al viento la gloria de sus gorjeos?...
"¡Sólo las almas llegadas a las regiones en que ya se perciben las vibraciones del Amor Divino, que es Bondad y Justicia, Belleza y Conocimiento, son inconmovibles como las montañas al embate de las olas, como la invariable luz de un faro en la oscuridad de la noche, como el impasible girar de las estrellas en la inmensidad del espacio y en el largo encadenamiento de los siglos!
" ¡No puedes desmentir tu origen, Albadina de Venus, nacida en esta tierra siempre bajo la influencia de aquel planeta que te hace sentir la nostalgia de tu destierro y el intenso efluvio de amor de los jardines de Odina!...
"¡Y pasas tus vidas terrestres mecida por el oleaje azul de tus ensueños que te hicieron llorar y cantar ora en la oscuridad de negros abismos o en las cumbres coronadas de sol!...
"Es hora de que despiertes a la vida propia de esa tierra cubierta aún de lodazales y de espinas; y bendice al Eterno Amor que de tanto en tanto deja caer sus raudales sobre ti para apagar tu sed y tus delirios!...
"Bébelos ansiosamente mientras dejas correr a tus pies el amargo oleaje de los egoísmos, las ingratitudes y la incomprensión de las mayorías de este planeta.
"¿Quieres recoger lirios de los espinos y de los zarzales?
"¿Quieres recoger agua clara y fresca de la ciénaga en que se solazan las bestias?...
"¿Quieres escuchar gorjeos de ruiseñores entre las ruinas donde anidan los búhos y las cornejas?..."
¡Alma venusiana!... Despiértate y no sueñes más mientras duerme esta humanidad en la penosa inconsciencia de su actual situación!...
¡Canta!... ¡Canta unida a todos los trovadores de Venus que vinieron a esta tierra par inundarla de Amor, de Paz, de Armonía y de Belleza!
"Mas, no sueñes con que tus cantos encuentren siempre resonancia en las arenas resecas o en los valles sin sol que este mundo te ofrece en tu vida presente.
"Si esperaste tantos siglos siguiendo al Amor, buscando al Amor en tierra extraña, enloquecida y delirante, muriendo o viviendo, vencedora o vencida, contemplaste pasar civilizaciones, razas y pueblos, espera un día más y florecerán mis rosales aún más exuberantes y lozanos de los que forjan tus sueños...
"¡Cómo tú he soñado! ¡Como tú he llorado y buscado y vivido muriendo de amor en esta tierra que riegas con tu llanto y hollas con tus pasos; mas en un día inolvidable me desperté a la dura realidad y desde esa hora descanso en una amplia y serena esperanza!
"Piensa que al igual que en Venus florecerán en esta tierra los rosales del Amor que juntamente con todos los míos sembramos en este globo en la sucesión de los siglos y de las edades...
"Y entonces llamaréis a Venus vuestra madre y a la Tierra vuestra hija.
"Ama el hijo a la madre que le colmó de ternuras y de dicha. Ama la madre al hijo que más le hizo llorar.
"¡Acuérdate siempre!... ¡No lo olvides jamás!... ¡Es nuestra consigna eterna!... Para nosotros, los Amadores, lo amargo y lo dulce, la derrota o el triunfo, la muerte o la vida... ¡todo!... ¡todo es Amor!..."
¡Oh excelso Maestro Jesús! ¡Estrella polar de todos los Amadores!...
¡Ahora sé y comprendo por qué de diversos y variados prismas, miramos las almas el complicado engranaje de todas 'las circunstancias y acontecimientos que se suceden incesantemente como las mudables olas del mar!...
¡Es magia divina de amor y de sabiduría tu palabra, Maestro mío, y a su luz se despejan todos los horizontes, se desvanecen las negruras de la duda, las vacilaciones de la incertidumbre y el pavor de lo desconocido!...
¡Déjame Señor, tener la gloria 'de sentir tu palabra y cierta estoy de que iré tras de Ti hasta el último aliento de mi vida!...
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