Jesús no consideraba este mundo como un «valle de lágrimas.» Más bien lo consideraba como «el valle donde se forjan las almas», la esfera de nacimiento de los espíritus eternos e inmortales destinados a ascender al Paraíso.
El Libro de Urantia. Pág.1675
Jesús quiso hacerse hombre y vivir como lo hacemos nosotros, para enseñarnos que el Camino hacia el Padre no tiene por qué ser considerado como un valle de lágrimas, sufrimientos y renuncias, no porque ellas no sean una realidad, sino porque es muy diferente el sufrir en forma positiva, sacando el significado de los problemas que nos tocan vivir, a pensar que ellos son una maldición merecida por nuestros pecados, o la manifestación de la ira de Dios.
Cuando las pruebas y los sufrimientos dejan de ser vistos bajo este prisma, ellos se convierten en oportunidades para crecer espiritual y moralmente, porque para crecer y fortalecernos como personas maduras, debemos aprender que "la sabiduría del hombre, nace de las pruebas y los errores de la experiencia humana" 58
El niño, antes de aprender a caminar se cae muchas veces, algunas veces estas caídas provocan su llanto, pero esto no lo intimida y luego de algunos momentos sigue intentando, porque su deseo de caminar es mayor que cualquier cosa. Jesús nos dijo que debíamos ser como niños, pues bien, aprendamos entonces también de ellos a caer sin perder las ganas de continuar en el Camino... pues de la misma forma que los padres terrenales saben que el hijo debe aprender en forma paulatina y no lo culpan por sus caídas, de la misma forma lo hace nuestro Padre de los cielos. El sabe que la mejor manera de que nos hagamos fuerte ante las problemáticas de la vida es ¡sufriéndolas! porque la perfección a la cual aspiramos es paulatina y requiere de esfuerzo y constancia.
"Los seres humanos, tienen el deber para consigo mismos, de hacer lo mejor que pueden con sus vidas en la tierra, pero habiendo hecho ese sincero esfuerzo, deberían aceptar su destino con alegría y aplicar su ingenio en sacar el mejor provecho de todo lo que les tocó en suerte, porque muchísimos de los problemas de los hombres se originan en el temor que albergan en su propio corazón"1674
Veamos nuestra vida como el mayor y más hermoso desafío que tenemos que superar, aprendamos a reconocer la voluntad divina y aprovechemos las oportunidades que se nos brindan para ser cada día un poquito mejor...
yolanda silva solano