"San Pablo definió la fe como «una demostración de las cosas que
no se ven». En efecto, la fe nos abre el camino a un mundo
desconocido, infinitamente vasto, en donde comenzamos a
respirar, a nutrirnos y a reforzarnos Poco a poco,
vamos conociendo aspectos que hasta entonces nos eran desconocidos, y
entonces, sabemos.
Por esto no debemos oponer la fe al saber ya
que van juntos: la fe abre el camino a nuevos conocimientos. Se
puede decir que la fe es el infinito, y en este infinito el
saber abarca un pequeño territorio. Es la fe la que sondea el
infinito, la que lo explora, la que nos une a él, la que nos
hace penetrar en él cada vez más. Así gracias a nuestra fe,
nuestro conocimiento del mundo divino crece y aumenta.
La fe siempre precede al saber, es ella la que nos permite
avanzar. Para saber, primero debemos creer; pero cuando sabemos,
ya no necesitamos creer, la fe nos lleva entonces hacia un
espacio nuevo de investigación. Y es así como, poco a poco, la
fe nos conduce al conocimiento perfecto. "
Omraam Mikhaël Aïvanhov