La limpieza del templo revela la actitud del Maestro, hacia la comercialización de las prácticas de la religión y también una forma de combatir la injusticia y el aprovechamiento a expensas de los pobres y de los ignorantes.
Libro de Urantia. Pág.1891
"Este episodio demuestra que Jesús no consideraba con aprobación la actitud de no emplear la fuerza cuando se trataba de proteger a una mayoría de determinado grupo humano contra las prácticas injustas y esclavizantes de una minoría injusta, posiblemente afianzada en el poder político, financiero o eclesiástico. No se debe permitir a los hombres astutos, malvados e intrigantes que se organicen para la explotación y opresión de los que, debido a su idealismo, no están dispuestos a recurrir a la fuerza para protegerse ni para fomentar sus proyectos laudables de vida.1891"
El Maestro nos enseña que una cosa es la mansedumbre y otra muy diferente la pérdida de los valores, ante los cuales debemos saber responder con toda la fuerza de la razón, porque el mal sería mucho menor en el mundo, si los "buenos" fuésemos capaces de hablar y defender nuestros derechos cuando corresponde.
"Jesús se apropió de la porción positiva de esta escritura, rechazando, al mismo tiempo, la porción negativa. Se oponía a la no-resistencia negativa o puramente pasiva. Dijo: «Cuando un enemigo te bofetea, no reacciones pasiva y tontamente, sino vuelve la otra mejilla en actitud positiva; o sea, haz lo mejor posible para alejar activamente a tu hermano errado de los caminos del mal y conducirlo hacia los caminos mejores de la vida recta». Jesús exigía que sus seguidores reaccionaran positiva y enérgicamente en toda situación de la vida. El acto de volver la otra mejilla, o lo que esa acción pudiera tipificar, exige iniciativa, requiere una expresión vigorosa, activa y valiente de la personalidad del creyente.1770"
Callar ante el mal, muchas veces nos hace coçomplice de él, debemos tener la valentía para exponer nuestros propios puntos de vista sin temor, pero a la vez con sabiduría y prudencia porque "la sinceridad umple mejor su funsión, cuando está unida a la discresión pues debes aprender que la expresión de un pensaminto bueno, debe ser modulado de acuerdo con el estado intelectual y el desarrollo espiritual del oyente.1961" y es precisamente por eso que en la limplieza del templo Jesús se mostró irancundo pues estaba dirigido a quienes estaban acostumbrados a la fuerza y a la prepotencia.
"Jesús no apoyaba una práctica de sumisión negativa a las indignidades de los que pudieran buscar a sabiendas aprovechar de los que practican la no-resistencia contra el mal, sino más bien, que sus seguidores fueran sabios y estuvieran alertas para reaccionar rápida y positivamente con el bien frente al mal, con el objeto de conquistar eficazmente el mal con el bien. No olvidéis que el bien verdadero es invariablemente más poderoso que el mal más maligno. El Maestro enseñó una norma positiva de rectitud: «El que quiera ser mi discípulo, que se olvide de sí mismo y asuma la entera medida de su responsabilidad diaria para seguirme». Vivió él mismo de una manera tal que «anduvo haciendo el bien». Este aspecto del evangelio estuvo bien ilustrado por las muchas parábolas que más adelante dijo a sus seguidores. Nunca exhortó a sus seguidores a que soportaran pacientemente sus obligaciones sino más bien a que asumieran la medida plena de su responsabilidad humana y privilegios divinos, con energía y entusiasmo, en el reino de Dios.1770"
El enojo, la reprimenta puede ser fuerte y enérgica siempre y cuando sea justa y actuemos en forma conscientes y guiados por la razón y no por la ira desenfrenada, o por el orgullo herido.
yolanda silva solano