En verdad que este hombre, Anthony de Mello, siempre me ha
fascinado su manera de pensar y su singular capacidad de percibir
la realidad...Ya de entrada nos deja una sentencia que dijo el
Amado Jesus ,que si uno la analiza, puede ver la gran sabiduría que
encierra la misma. El Maestro lo definió así .
“No os inquietéis, pues, por el mañana; porque el día de mañana
ya tendrá sus propias inquietudes; bástele a cada día su afán.”
Bástele a cada día su afán" Yo recuerdo hace ya bastantes años
que no podía ni ir al cine y ver la película tranquilo, pues estaba
todo el tiempo, pensando en los problemas de trabajo de esa semana,
por no decir los de la economía o si había surgido algún contratiempo
esa semana ¿Cómo lo resolveríamos? y así se pasaba los 120
minutos de la peli y no me había enterado de nada, y en verdad
que esto es una realidad súper-relevante de nuestros dás, nos
pasamos la jorda de un maravilloso día intentando como resolver
los problemas que todavía han de venir y que paradójicamente en
la mayoría de las ocasiones resulta que esos "fantasmas" nunca
llegan y si lo hacen se resuelven casi siempre de una forma
extraordinaria, porque no somos nosotros solos ,es el Universo
completo que toma parte en ello. Hoy día, el que esto escribe
raramente tiene esa preocupación futurista, únicamente la que
cada día nos trae, por eso el Sublime Nazareno nos habla de
bástele a cada día su afán.”
Anthony, pone de nuevo el dedo en la llaga al decirnos
"Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo
nuevo y de descubrir lo desconocido. ¿Te animas? ¿Cómo lo harías? • Cuando el ojo no
está bloqueado el resultado es la visión. Cuando el oído no está bloqueado, el resultado es
poder escuchar, y cuando la mente no está bloqueada, el resultado es la verdad. • Hay una
cosa que necesitas para estar vivo: estar ahora. ¿Qué significa esto? Significa, en primer
lugar, entender algo que poquísimas personas entienden. Que el pasado es irreal, que el futuro
es irreal y que vivir en el pasado o en el futuro es estar muerto."
Son como las palabras que nos trasmite también el Dalai Lama que solamente
existen dos días a lo largo de todo el año que no podemos hacer nada, es decir,
Ayer y el mañana, lo cual solo nos resta el hoy, ovbiamente volvemos al afán de cad día,
y es que en verdad no existe otra alternativa, la vida es el presente y personalmente
aquellos que viven en el pasado o tratando de ver que les deparara el futuro, son tan
irrelevantes como aquellos que ya no están en vida física.
Joan Marín.