La conciencia de una vida humana victoriosa en la tierra, nace de la fe de la criatura, que se atreve a desafiar cada episodio recurrente de su existencia y cuando se enfrenta con las limitaciones humanas con la firme convicción, de que en ella vive una parte del Padre que lo puede hacer todo.
Libro de Urantia. Pág.59
No tenemos que esperar dejar esta tierra para sentirnos unidos a nuestro Padre, porque es en esta vida donde tenemos que aprender el cómo llegar a gozar de la eternidad, porque " Lo finito del tiempo contiene dentro de sí mismo las semillas de la eternidad; y se nos enseña que, cuando la plenitud de la evolución presencia el agotamiento de la capacidad para el crecimiento cósmico, el finito total se embarcará en las fases absonitas de la carrera eterna en búsqueda del Padre como Último.1287
Dios quiere que seamos felices en lo que hacemos, porque la mejor manera de manifestarle nuestro amor es haciendo su voluntad, porque "aunque los seres humanos difieren de muchas maneras unos de otros, ante Dios y en el mundo espiritual, todos los mortales están en igualdad de condiciones. Ante los ojos de Dios sólo existen dos grupos de mortales: los que desean hacer su voluntad y los que no lo desean.1439
El tomar conciencia de nuestra mente finita y de nuestras limitaciones humanas, no debieran disminuir nuestras ansias de perfección, porque en esta maravillosa carrera de superación, no estamos jamás solos, pues desde el día de Pentecostés en nosotros vive el Espíritu divino, sin el cual "el hombre no podría amar en forma altruista y espiritual, ni podría comprender verdaderamente la unidad del universo, ni tampoco podría reconocer los significados espirituales"2094
Este Espíritu "es la actualidad del amor del Padre encarnado en el alma de los hombres, es la promesa verdadera de la carrera eterna del hombre, aprisionada dentro de la mente mortal. Dios habiendo mandado al hombre que sea perfecto, ha descendido en forma de Ajustador para tornarse el socio experiencial del hombre en el logro de su destino excelso de eternidad" 1176
Por eso, si nosotros verdaderamente lo QUEREMOS nada ni nadie puede detener nuestra evolución ascendente, porque el poder divino es el motor que nos guía y nuestro Padre, el socio que se compromete con nosotros en todo lo que hacemos, de allí que "todo lo que hace un hijo de Dios es sagrado1732, porque cuando la religión no es un conjunto de ritos, sino que es "espiritual en sus motivaciones, hace más valiosa la vida entera, llenándola de altos propósitos, dignificándola con valores trascendentales, inspirándola con motivos elevados y llenándola de esperanzas, porque la verdadera religión, tiene el propósito de disminuir el esfuerzo de la existencia, libera la fe y da valor a la vida diaria y al servicio desinteresado por nuestros hermanos."1727
Nuestra espiritualidad, nuestra evolución no está en las cosas extraordinarias, sino en hacer lo ordinario en forma extraordinaria, teniendo conciencia de nuestras motivaciones, porque sabemos que para quien se asocia con Dios ¡todo es posible!
yolanda silva solano