Página principal  |  Contacto  

Correo electrónico:

Contraseña:

Registrarse ahora!

¿Has olvidado tu contraseña?

EL VISLUMBRAR DE LA ERA DE ACUARIO
 
Novedades
  Únete ahora
  Panel de mensajes 
  Galería de imágenes 
 Archivos y documentos 
 Encuestas y Test 
  Lista de Participantes
 General 
 NAVIDAD 2.016 
  
 ¿QUE ES LA VERDAD? 
  
 EL EMBLEMA ROSACRUZ & The Rosicrucian Emblem 
  
  
  
 HERMANOS MAYORES 
 THE BROTHERS OF THE ROSE CROSS 
 The Rosicrucian Fellowsihip (CURSOS) 
 MAX HEINDEL 
 NORMAS DEL VISLUMBRAR 
  
 AUGUSTA F. DE HEINDEL 
 CORINNE HELINE 
 ADMINISTRACION 
  
  
  
 BIBLIOTECA ROSACUZ 
 MANLY P. HALL 
  
 PREG Y RESP. R.C. 
 FOLLETOS ROSACRUZ 
 LINKS ROSACRUCES 
  
 ROBERTO RUGGIERO 
  
 FRANCISCO NÁCHER 
 ALEXANDRA B. PORTER , 
 JOSÉ MEJIA .R 
 MARTA BRIGIDA DANEY 
 LIBRO DE URANTIA 
 SALUD Y CURACION 
 CUENTOS PARA NIÑOS 
 EL SITIO DE ACSIVAMA 
  
 NOTAS AL INTERIOR 
 LA BELLEZA DE LA VIDA 
 TUS REFLEXIONES 
 BIBLIOTECA 
 PPS ESOTERICOS 
 MUSICA 
 GRUPOS Y AMIGOS 
  
  
 Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. 
 LA MORADA DE JESÚS 
  
 
 
  Herramientas
 
LIBR. DE URANTIA: La última semana
Elegir otro panel de mensajes
Tema anterior  Tema siguiente
Respuesta  Mensaje 1 de 1 en el tema 
De: leozarrua  (Mensaje original) Enviado: 12/09/2012 14:23
LA ÚLTIMA SEMANA EN AMATUS

     Hacia fines de la última semana en Amatus, Simón el Zelote trajo a Jesús a un tal Tejerma, un persa que estaba haciendo negocios en Damasco. Tejerma había oído hablar de Jesús y había venido a Capernaum para verlo, y cuando descubrió allí que Jesús se había ido con sus apóstoles río abajo por el Jordán camino de Jerusalén, salió a buscarlo. Andrés se lo presentó a Simón para que le enseñara. Simón consideraba al persa un «adorador del fuego», aunque Tejerma explicó con sumo cuidado que el fuego era tan sólo el símbolo visible de Aquel que es Puro y Santo. Después de hablar con Jesús, el persa manifestó su intención de permanecer varios días allí para escuchar las enseñanzas y la predicación.

     Cuando Simón el Zelote y Jesús estuvieron a solas, Simón le preguntó al Maestro: «¿Por qué no pude yo persuadirle? ¿Por qué tanto se resistió él a mis esfuerzos y tan rápidamente se dispuso a escuchar tus palabras?» Jesús respondió: «Simón, Simón, ¿cuántas veces te he enseñado a abandonar tus esfuerzos por quitar algo del corazón de los que buscan la salvación? ¿Cuántas veces te he dicho que trabajes solamente para poner algo dentro de estas almas hambrientas? Conduce a los hombres al reino, y las grandes verdades vivientes del reino finalmente disiparán todo error grave. Cuando hayas comunicado al hombre mortal la buena nueva de que Dios es su Padre, podrás persuadirle más fácilmente de que él es, en realidad, un hijo de Dios. Y habiendo hecho eso, habrás traído la luz de la salvación al que está sentado en las tinieblas. Simón, cuando el Hijo del Hombre vino primero a ti, ¿vino acaso denunciando a Moisés y a los profetas y proclamando un camino de vida nuevo y mejor? No. Yo vine, no para eliminar lo que tú habías recibido de tus antepasados, sino para mostrarte la visión perfeccionada de lo que tus padres sólo habían podido vislumbrar en parte. Vete Simón, vete a enseñar y predicar el reino, y cuando veas que un hombre está a salvo y seguro en el reino, recién en ese momento, cuando aquel venga con sus preguntas, impártele la instrucción relacionada con el avance progresivo del alma dentro del reino divino».

     Simón estaba asombrado por estas palabras, pero hizo lo que Jesús le había instruído, y Tejerma, el persa, se contó entre los que entraron al reino.

     Esa noche Jesús les dio a los apóstoles un discurso sobre la nueva vida en el reino. Dijo en parte: «Cuando entréis al reino, habréis renacido. No podéis enseñar las cosas profundas del espíritu a los que tan sólo han nacido en la carne; primero haced que los hombres nazcan del espíritu antes de instruirle sobre los caminos avanzados del espíritu. No tratéis de mostrar a los hombres las bellezas del templo antes de llevarles al templo. Presentad los hombres a Dios y como hijos de Dios, antes de hablarles de las doctrinas de la paternidad de Dios y de la filiación de los hombres. No disputéis con los hombres —sed siempre pacientes. No es vuestro el reino; tan sólo sois sus embajadores. Salid simplemente proclamando: este es el reino del cielo —Dios es vuestro Padre y vosotros sois sus hijos, y esta buena nueva es vuestra salvación eterna si creéis en ésta de todo corazón».

     Los apóstoles hicieron grandes progresos durante su estadía en Amatus. Pero estaban muy desilusionados de que Jesús no les diera sugerencias sobre cómo tratar con los discípulos de Juan. Aun en el importante asunto del bautismo, todo lo que Jesús dijo fue: «Efectivamente, Juan bautizaba con agua, pero cuando entréis en el reino del cielo, seréis bautizados con el espíritu».



Primer  Anterior  Sin respuesta  Siguiente   Último  

 
©2025 - Gabitos - Todos los derechos reservados