Imagina verte a ti mismo en una gigantesca pantalla de plasma. Mientras ves tu vida, observas los momentos
en los que reaccionaste. Ves claramente en dónde la ira comienza o tal vez te observas a punto de encogerte
por el temor o el rechazo. Ahora imagina que sostienes un control remoto en tus manos. Cada vez que estás a
punto de ser reactivo, simplemente pulsa el botón de Pausa. Pregúntate: ¿Lo que estoy a punto de hacer me
ayudará a traer toda la felicidad y la realización que puedo tener, o me traerá caos, destrucción y baja
autoestima a la larga?
Intenta usar el botón de pausa varias veces a través del día. No sólo hoy, sino incluso a través de la siguiente
semana. Observa cómo cambia la dinámica de los desafíos que enfrentas, así como las reacciones de aquellos
cercanos a ti.