La tendencia de los humanos es eludir la vida colectiva,
universal, cósmica, para vivir únicamente su vida personal,
individual. Se imaginan que manteniéndose apartados los unos de
los otros estarán protegidos. Pues no, es una ilusión. En este
aislamiento interior que se fabrican, exponen su alma a todos los
peligros. Incluso si no se puede siempre estar con los demás, es
necesario, al menos estar con ellos mediante el pensamiento.
La palabra «unidad» es lo más profundo de la ciencia
espiritual, y el sentido de nuestra existencia está ahí. La
conciencia de pertenecer a una sola y misma familia nos da la
seguridad de hacer algo grande. Esta grandeza no viene de
nosotros, sino de esta familia universal a la cual pertenecemos:
ella es la que nos sostiene y nos salva de esta sensación de
pobreza, de soledad, de inutilidad, de vacío, que puede a veces
apoderarse de nosotros."
Omraam Mikhaël Aïvanhov