El rencor tiene una manifestación física que es la ira, ella es " como una piedra lanzada a un nido de avispas. 557 que nos hace perder el control en forma total, haciéndonos olvidar cualquier consideración hacia los demás, pues " la ira indica vuestra falta de amor fraternal tolerante, y la falta de vuestro propio auto respeto y control de sí mismo. La ira afecta la salud, envilece la mente y limita al instructor espiritual del alma. Los hombres iracundos levantan contiendas y los furiosos multiplican sus errores. 1673
Pero el rencor y la ira, tienen también un disfraz tanto o más pernicioso que la explosión de cólera y es, la tristeza. Como no es bonito, y no nos permitimos sentir rabia, la disfrazamos de tristeza y así caemos en la autocompasión del : pobre de mí o ¿ por qué a mí me sucede estas cosas.? Esta tristeza enceguece igual que la cólera porque por compadecernos, no buscamos las causas del problema y nos sumimos en una tristeza prolongada que lleva irremediablemente a la depresión, de la cual muchas veces necesitamos ayuda externa y farmacológica, para poder salir de ella.
Y pensar que todos estos males los podríamos evitar, si fuésemos sinceros con nosotros mismos y tuviésemos conciencia de lo que decimos en esa oración que desde muy niños aprendimos: el Padre Nuestro. Desgraciadamente de tanto repetirla como papagayos, hemos olvidado totalmente su significado y nos permitimos el lujo de guardar rencores, como si nosotros fuésemos más importantes que el mismo Dios. Es como si pensáramos que El tiene el deber de perdonar nuestras faltas, mientras nosotros nos solazamos en alimentar nuestros rencores, que sólo sirven de alimento al ego que acaba destruyéndonos emocionalmente, porque " de todos los peligros que acechan a la naturaleza del hombre y arriesgan su integridad espiritual, el orgullo es el peor, el egocentrismo es vanaglorioso y suicida. 1223
Cuando sin conciencia alguna decimos : Padre, perdona nuestros pecados así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden y a la vez, no somos capaces de perdonar, nos estamos echando la soga al cuello, porque le estamos impidiendo a Dios que nos perdone y además, nos estamos privando de disfrutar del valor agregado que contiene el perdón, porque perdonar significa abrir nuestro corazón a nuevos y más amplios horizontes como son la empatía y la comprensión de nuestros hermanos, porque sin duda que " una vez que entiendas a tu prójimo, te volverás tolerante y esta tolerancia crecerá en amistad y madurará en amor" 1098 a tal punto que si pusiéramos todo nuestro empeño seríamos capaces de poder no sólo perdonar a los que nos han ofendido, sino también de pedir por ellos, al igual que lo hizo nuestro Maestro desde la cruz cuando clamó " Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen."
El perdón lleva consigo amor, comprensión y tolerancia, virtudes que nos enriquecen espiritualmente. Jesús nos enseñó que está en nuestras manos el transformar el mal en bien .Cuando Anaxando le preguntó ¿ Por qué si los dioses se interesan en mí no alejan a este capataz cruel e injusto.? Jesús respondió: Puesto que conoces el camino de la amabilidad y valoras la justicia, tal vez los dioses han puesto a este hombre equivocado cerca de ti, para que le conduzcas por un mejor camino. Tal vez seas tú la sal que ha de hacer a este hermano más agradable para el gusto de todos los demás hombres, es decir si es que tú no has perdido tu sabor. Así como están las cosas, este hombre es tu amo, porque sus modos malvados ejercen una influencia desfavorable sobre ti. Por qué no afirmar tu señorío sobre el mal, por virtud del poder de la bondad, convirtiéndote así tú, en el amo de toda la relación entre ambos. Puedo predecir que el bien que hay en ti , podría vencer el mal que hay en él, si le dieras una oportunidad ecuánime y viva. No hay aventura más apasionante en el curso de la existencia mortal que el regocijo de actuar como socio de la vida material, que se une con la energía espiritual y la verdad divina en su lucha victoriosa contra el error y el mal. Es una experiencia maravillosa y transformadora tornarse en el canal viviente de la luz espiritual que ha de iluminar al mortal que permanece en la oscuridad espiritual. Si estás bendecido con la verdad, este hombre debería ser para ti un desafío. 1430
Sería bueno releer este último trozo, porque lo mismo que Jesús dijo a este joven, nos dice también a nosotros: cada ofensa y cada rencor que nace en nuestro corazón, debería ser para nosotros un verdadero desafío para probar nuestra fe y comprobar si ella sólo se queda en las palabras, o somos capaces de transformarla en algo vivo y dinámico, que nos permite no sólo perdonar a los que nos ofenden, sino también entenderlos y seguir amándolos, porque si "tan sólo aprendéis a amar a los que os aman, estaréis destinados a vivir una vida limitada y mezquina. 1739
yolanda silva solano